jueves, 22 de diciembre de 2011

nos da pánico el fin del mundo


diosito: te pido que mañana el río esté más o menos calmo. y de paso, un poema perfecto, como el río:




¿Y fue por este río de sueñera y de barro
que las proas vinieron a fundarme la patria?
Irían a los tumbos los barquitos pintados
entre los camalotes de la corriente zaina.

Pensando bien la cosa, supondremos que el río
era azulejo entonces como oriundo del cielo
con su estrellita roja para marcar el sitio
en que ayunó Juan Díaz y los indios comieron.

Lo cierto es que mil hombres y otros mil arribaron
por un mar que tenía cinco lunas de anchura
y aún estaba poblado de sirenas y endriagos
y de piedras imanes que enloquecen la brújula.

Prendieron unos ranchos trémulos en la costa,
durmieron extrañados. Dicen que en el Riachuelo,
pero son embelecos fraguados en la Boca.
Fue una manzana entera y en mi barrio: en Palermo.

Una manzana entera pero en mitá del campo
expuesta a las auroras y lluvias y sudestadas.
La manzana pareja que persiste en mi barrio:
Guatemala, Serrano, Paraguay, Gurruchaga.

Un almacén rosado como revés de naipe
brilló y en la trastienda conversaron un truco;
el almacén rosado floreció en un compadre,
ya patrón de la esquina, ya resentido y duro.

El primer organito salvaba el horizonte
con su achacoso porte, su habanera y su gringo.
El corralón seguro ya opinaba Yrigoyen,
algún piano mandaba tangos de Saborido.

Una cigarrería sahumó como una rosa
el desierto. La tarde se había ahondado en ayeres,
los hombres compartieron un pasado ilusorio.
Sólo faltó una cosa: la vereda de enfrente.

A mí se me hace cuento que empezó Buenos Aires:
La juzgo tan eterna como el agua y el aire. 

Jorge Luis Borges
Cuaderno de San Martín (1929) 

lunes, 19 de diciembre de 2011

pasaron diez años


y sobrevivimos

viernes, 16 de diciembre de 2011

jueves, 15 de diciembre de 2011

"Descubrir una manera de vida o de arte en la cual tu alma pudiera expresarse a sí misma con ilimitada libertad".

James Joyce, en "El retrato del artista adolescente", 1979

miércoles, 14 de diciembre de 2011

lunes, 12 de diciembre de 2011

hace un mes que sólo puedo dormir cuando empieza a clarear. no escucho ruidos en el hall de entrada, zumban los primeros autos y colectivos, el gato se duerme, empieza el día como en la tapa de "Bajo Belgrano". no tengo miedo, no voy a tener miedo. esto ya me pasó dos veces con anterioridad: una, la víspera de la muerte de mi abuela Tata, quince días amanecí al lado de la ventana que daba al patio de las plantas, la custodiaba como un granadero, a la ventana, a mi abuela, a la muerte; otra, en 2006, aunque no me acuerdo mucho nada de ese año: hacía sin ganas un curso de cine, miraba, por lo menos, una película por día, iba tres veces por semana a terapia y le decía a mi analista que tenía miedo de que hombres de negro bajaran con sogas desde la terraza del edificio hasta la ventana de mi habitación y me mataran; me habían partido el corazón. 

sábado, 10 de diciembre de 2011

algo se está moviendo:
es mi lugar
en el sistema
de producción de Occidente.

podré acceder
a una vivienda propia
cuando mis padres mueran
o mediante la firma
de un contrato matrimonial,
que es como uno de locación
pero sin fecha cierta de vencimiento.

para la legislación romana
soy una mujer sin dote
no puedo decidir
me debo a mi marido
tengo los mismos derechos
que el esclavo Estico,
que no tiene ninguno.

*

posmodernidad,
caída de los grandes relatos:
la educación no iguala
un peso no es un dólar
el proyecto no nos incluye a todos
los reyes magos son los padres.

*

ahora están la casa de mamá
la de papá
la de mi hermana
la de mi hermano en Oslo
que ahora es la de mi hermano en Usa
pero que siempre es la de mi hermano lejos
están el campito
y las casas de mis abuelos
cuya sucesión continuarán
mis nietos o sus hijos
si en el 2080 todavía existe
la propiedad privada.



martes, 6 de diciembre de 2011

domingo, 4 de diciembre de 2011

Un beso y una flor


Dejaré mi tierra por ti
dejaré mis campos y me iré
lejos de aquí.
Cruzaré llorando el jardín
y con tus recuerdos partiré
lejos de aquí.
De día viviré
pensando en tus sonrisas;
de noche las estrellas me acompañarán.
Serás como una luz
que alumbre mi camino;
me voy pero te juro que mañana volveré.

Al partir
un beso y una flor,
un te quiero, una caricia y un adiós.
Es ligero equipaje
para tan largo viaje;
las penas pesan en el corazón.
Más allá
del mar habrá un lugar
donde el sol cada mañana brille más.
Forjarán mi destino
las piedras del camino;
lo que nos es querido siempre queda atrás.

Buscaré un hogar para ti
donde el cielo se une con el mar
lejos de aquí.
Con mis manos y con tu amor
lograré encontrar otra ilusión
lejos de aquí.
De día viviré
pensando en tus sonrisas;
de noche las estrellas me acompañarán.
Serás como una luz
que alumbre mi camino;
me voy pero te juro que mañana volveré.

Al partir
un beso y una flor,
un te quiero, una caricia y un adiós.
Es ligero equipaje
para tan largo viaje;
las penas pesan en el corazón.
Más allá
del mar habrá un lugar
donde el sol cada mañana brille más.
Forjarán mi destino
las piedras del camino;
lo que nos es querido siempre queda atrás.

Al partir
un beso y una flor,
un te quiero, una caricia y un adiós.
Es ligero equipaje
para tan largo viaje;
las penas pesan en el corazón.
Más allá
del mar habrá un lugar
donde el sol cada mañana brille más.
Forjarán mi destino
las piedras del camino;
lo que nos es querido siempre queda atrás.

sábado, 3 de diciembre de 2011

me encanta tomar apuntes de cualquier cosa, pero quisiera no pensar más. no quiero ser una intelectual, quiero jugar con ramas y barro abajo de la lluvia. liberarme del pensamiento, sólo sentir, como un oso polar, que me gobierne la naturaleza y nada más.


martes, 29 de noviembre de 2011


10 años de eternidad.

pero nos vamos


llevamos mallas,
sombrillas de papel,
damos saltos 
sobre la arena gruesa del faro.

las nubes pasan,
rectilíneas y uniformes,
como los subtítulos
de una película en inglés.

en la orilla dejamos
la canasta con las cartas,
la comida, el celular,
que suena,
pero nos vamos.

nadamos sin estilo, 
desparejos,
sin compás,
nadamos hasta lo hondo,
no hay otra forma
de llegar a casa,


(escribí este poema-canción para el próximo disco de Limón)




me encanta volver a Buenos Aires, esta ciudad es hermosa.

domingo, 27 de noviembre de 2011

un poeta chileno me contó que su hermana se fue a vivir a noruega, a un pueblo muy cerca de la aurora boreal. trabaja limpiando pescado y sus dos hijos van a la universidad. dice que acá eso es casi imposible, porque la educación pública es arancelada. en la entrada a la ciudad, lo primero que vi fue eso: consignas políticas en pos de la educación pública. y street art. valparaíso está en una pendiente sobre el mar, parece que se va a caer en cualquier momento. y todo el tiempo todo todo hay un perro ladrando. hay muchos europeos y casas de colores. las calles son escaleras que bajan de los cerros. hay bares y hostels y la gente sale y se sienta en la escalera a tomar algo. valparaíso es una alhaja vieja que cuelga sobre el mar.

viernes, 25 de noviembre de 2011

a la madrugada, me voy a valparaíso. tengo una especie de horror vacui y no puedo lograr una cierta capacidad de síntesis de indumentaria para 4 días. soy muy mala haciendo valijas, pongo muchas cosas y termino usando la misma ropa o algo que me compro en el lugar adonde voy, donde sea. por ejemplo, en oslo, un gorro de lana y orejeras como el del chavo; en brasil, un pareo que también usaba como lona. además, la vida es un sacudón constante; cuando te acomodaste un poco y creías que ya estaba todo en calma, viene la ola, saltala. a veces podés, otras te quedás cola para arriba en la orilla. son momentos. como el miércoles, cuando meret me dijo "por qué no vas por la vereda con la bici así me quedo más tranquilo". de chacarita hasta mi casa por la vereda en bici; algo muy vatta, como dice mi médica ayurveda: Buenos Aires es una ciudad muy vatta. la semana pasada, tuve 7-3 de presión y vi estrellitas de colores.

martes, 22 de noviembre de 2011

amo el underground

"Sucede en las sociedades contemporáneas, a pesar del encarnizamiento con que los periodistas acosan y localizan los gustos en formación, que algunos de éstos se desarrollan de una manera anárquica, salvaje, y prosperan antes de haber sido nombrados; incluso sucede en realidad cada vez más a menudo, desde le difusión masiva de internet y el derrumbamiento concomitante de los medios de comunicación escritos".

En "El mapa y el territorio", Michel Houellebecq

lunes, 21 de noviembre de 2011

sábado, 19 de noviembre de 2011

cruzaremos los andes


¿alguien de Chile leerá este blog? vamos a valparaíso, a leer a "la sebastiana", la casa de neruda frente al mar.
   acá la programación completa. 

jueves, 17 de noviembre de 2011

savasana es la postura del muerto. te enseña a soltar después de la práctica. soltar, aceptar.
la primera vez que escuché a mi profesora de iyengar decir "postura del muerto", tuve mucho miedo. le tengo miedo a la muerte. pero cada vez menos. el cuerpo es un momento.

miércoles, 16 de noviembre de 2011

viernes, 11 de noviembre de 2011

"escribo desaforadamente, ésa es mi vida"


Gracias por las cartas y las advertencias

Una guerra desplegada en el equipaje del avión.
Un cisne sacude sus alas.
Un chino carga un poste en cada hombro y avanza.

El exilio interior es una carta que nunca llega,
la espera flotante sobre el sillón descascarado.

Hay un viento, subimos a la terraza (porque acá tienen terraza)
y no sabemos bien qué buscamos. Pero podemos sentir el viento.


Y en nuestra mente: la inundación.
Fue una prueba, nadie sabe si superada pero en un momento quedé
mirando al techo
y se me ocurrieron tantas cosas que fui corriendo a la cama
para que el sueño las acomode y administre nuestra siesta.
Ahora, hay un hombre solo en la oscuridad
hilando planes en la oscuridad
tejiendo venganza en la oscuridad
mientras todos piensan cualquier cosa.

Lo importante es esto:
la huida ejerce su valor
sólo en el momento que se vuelve.

Carlos Godoy en "Paritarias", Ediciones Stanton, 2011

hoy


martes, 8 de noviembre de 2011

viernes, 4 de noviembre de 2011

me gustaría
que los momentos
pudieran ser lugares
adonde irnos a guarecer
de la lluvia
inesperada
de los días de verano
por venir.

jueves, 3 de noviembre de 2011

la vida intensa


a fin de mes viajaremos con mi amiga F a chile a leer a la casa de neruda en valparaíso. de chile me acuerdo el viento limpio de los andes del otro lado y el mar. quisiera pasar los próximos años como trovadora posmo recorriendo  américa.
esta semana, aprendí que el dolor y la fuerza son algo implícito a la naturaleza. que no hay que resistirse, que hay que atravesarlos, saber esperar. ahora espero debajo de un árbol que pase la tormenta. ya va a pasar.

martes, 1 de noviembre de 2011

Luz intermitente

La capacidad de matar
la tenemos todos,
pero hay que renunciar.
Nosotros no entendemos nada, nos vamos
sin saber quiénes somos
como si estuviésemos probando cualquier cosa
entramos en un tire y afloje fatal.

Es triste ver cómo se hunde un barco
no podemos hacer nada, como llorar abajo del agua.
En la tierra es diferente
viajamos en auto porque lo cambiaste
y querés hacer kilómetros para ablandar
vas rápido, pienso en un choque
contra el cartel de un pueblo
que se llama El Dibujo. La tabla de surf en el techo
estalla, sale disparada como me gusta a mí
como una flecha con un ritmo repetido sin ansiedad.

Nos conocimos como tirando
tronquitos al fuego
uno cada uno
yo era más
me caso o me separo
vos hacías listas largas
con lo que no te gustaba.

En el avión el chaleco salvavidas está abajo
del asiento, el aire no corre
como en tu cuadra donde siempre hay viento
y se escucha la musiquita de la impulsividad.
Te pedí: No me sueltes
te agarré fuerte de la mano, pero quise decir algo más
no captaste el poder de la metáfora
te tentaste y al final siempre estamos
en algún lugar del que no podemos escapar.
Pensamos en cruzar la frontera, vos sólo
nombrás la nube de la tormenta
yo tironeo de tu remera
para sentir algún tipo de electricidad.

Rompo cosas en tu nombre
para encontrar mi propio planeta.
Me chupás la energía
sos tan invisible que te veo estrellarte como un pájaro en un vidrio.
No sé si atarte como a un perro en la puerta de un supermercado
por si me arrepiento y mañana te puedo volver a buscar.

Marina Gersberg

lunes, 31 de octubre de 2011

quiero correr muy fuerte
y llegar muy lejos
y que nadie me alcance
y quedarme sola
debajo de un ombú
voy a correr muy fuerte
nadie me va a alcanzar.

sábado, 29 de octubre de 2011

viernes, 28 de octubre de 2011

la vanguardia es así




gracias, dios, en caso de que existas, por haber depositado a charly en este país subdesarrollado

quiero retirarme a estudiar la música de charly y nada más

tocó 2 horas de reloj. pasaban los títulos (era conceptual) y volvió. "tengo ganas de seguir tocando"


me emociona que charly ya no camine como un astronauta por el escenario y tire cosas con elegancia


gracias, palito ortega

también dijo "el futuro está en el pasado, como decía borges: por qué no vamos por la escalera, que ya está completamente inventada"

"quiero verte desnuda el día que desfilen los cuerpos que han sido salvados". poesía, maaaaan


hay un intervalo. se escucha la voz en off de graciela borges diciendo grandes frases de charly, por ejemplo:


y además pasa cine mudo


por ejemplo, reversiona esto:


Samalea, el Zorrito von Quintiero, Rosario Ortega, trío de cuerdas, dos chilenos más un guitarrista japonés


su banda nueva se llama Charly García & The Prostitution


se sienta en el piano y dirige a sus músicos


charly está reversionando toda su obra
charly es la banda de sonido de mi vida


cortito: volvió charly garcía. vuelvo al éxtasis. adiós.

jueves, 27 de octubre de 2011

ayer hubo un cortocircuito en mi casa, justo después de que tuiteara que el padre de Björk es un electricista sindicalizado de Islandia que fue convocado, junto a otras personas de la comunidad, a redactar la nueva Constitución de ese país. cuando terminamos la clase de iyengar y tomábamos té nacional, el chico de Puerto Rico le preguntó a la profesora quién era Patanjali.

martes, 25 de octubre de 2011

lunes, 24 de octubre de 2011

álbum de bicicletas

escribí este relato para el libro "álbum de bicicletas", que sale en cualquier momento:


Transatlántico art decó

Era enero y se había corrido la voz por toda la isla: un barco  de China estaba por llegar al puerto. Mis vecinas alemanas y otros chicos del barrio se preparaban desde la mañana temprano para saludar a los marineros, que visitarían por dos días y dos noches Ushuaia. Mi mamá nos dejó ir porque iba Valeria, la más responsable de las hermanas alemanas, y porque era toda una experiencia ver un transatlántico, cuándo vas a volver a ver un transatlántico.
Nos encontramos a las ocho y media en la esquina de las doscientas viviendas. Yo tenía puesto un pantalón de corderoy marrón y un sweater de lana rojo con la letra M que había heredado de mi hermano mayor. Mi hermano mayor tenía puesto un jean con pitucones y un buzo gris con guardas azules. El sol ya se sentía fuerte; así es Ushuaia en verano, a veces, son las doce de la noche y todavía hay sol de mediodía. Cuando llegaron Marian, Valeria, Patricia y Gerard dijeron en tono serio: “En el centro, comentan que los marineros chinos ya pisaron tierra firme -dijeron así,"tierra firme"– y están caminando por la ciudad, es mejor que vayamos en bici”.

Nosotros no teníamos bicicletas en esa isla que fue nuestra casa por unos años. Nuestras bicis, una Aurorita roja de Mariano y una sin marca azul marino con rueditas que era mía, habían quedado en el balcón de la casa de Zapiola. Pero eso no fue un obstáculo para la aventura, las hermanas alemanas, que tenían un loro (Morgan), un papá con un dedo menos que fumaba pipa, una casa con chimenea, cuatro perros, chocolates importados, palitos chinos, una hermana que se había casado con un andinista en la cima del Monte Olivia, tenían, también, dos bicicletas para prestarnos.
Salimos en malón para el puerto, levantando tierra como en los dibujitos animados. Yo no sabía andar en bicicleta sin rueditas. Hasta ese entonces, me limitaba a tres o cuatro vueltas a la manzana por semana y alguna ida a la plaza de Belgrano R con mis abuelos, que terminaban trayendo la bicicleta que yo había abandonado a la altura de la tintorería japonesa de la calle Mendoza. No sé cómo pasó, pero pasó. Fue selección natural: por la calle de ripio, empecé a pedalear la bici prestada, uno, dos, tres, cuatro pedaleos, y me agarraba del hombro de mi hermano; uno, dos, tres, cuatro, cinco, ponía los pies en el suelo, porque perdía el equilibrio, el asiento era duro, me hacía doler la cola; una, dos, tres, cuatro, me caí. Nadie me había preguntado si sabía andar en bici y yo tampoco lo había dicho; tenía seis años. Patricia me ayudó, se puso a mi lado y dijo cuando sientas que perdés el equilibrio, agarrate del manubrio de la mía. Uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, Patricia y yo pedaleábamos a la par, Mariano me escoltaba, unos, dos, tres.Llegamos al puerto. Dos marineritos orientales me regalaron caramelos y unos billetes chicos y marrones que todavía conservo. Antes de volver, nos sacamos una foto todos juntos: los chinos, mi hermano Mariano, Valeria, Marian, Patricia, Gerard, yo, las bicicletas, el mar del sur, el transatlántico art decó de fondo.  

un cuento de Majo Moirón


El lobo rojo

Voy a cumplir nueve este verano. Papá le toca la pierna por debajo de la mesa a la mamá de Magda, con la que cenamos seguido porque somos vecinos durante nuestra estadía en la playa. La mamá de ella y mi mamá se prestan los tuppers, intercambian recetas para postres. Organizan picnics juntas y se van a caminar por la orilla del mar cuando los papás ceden a cuidarnos de las olas revoltosas. En realidad duermen la siesta y yo temo meterme más hondo como Magda. Su mamá usa bikini, la mía malla entera, nosotras somos delfines en el agua.
A la noche todos los grandes están borrachos comiendo un asado, la mamá de Magda siempre estuvo enamorada de mi papá. Desde ese verano, hace dormir a su marido en el lavadero. Voy a jugar a su casa y la mamá me detesta, me trata mal. Nadie sabe eso porque lo disimula con una sonrisa rica en encías, si lo contara nadie me creería. Papá, mamá y yo volvemos caminando a casa. Subimos una barranca empinada, a mí me cuesta menos que a ellos. Mamá lo descubrió a papá y se lo dice recién en la cama. Él no se lo acepta, la trata de mentirosa y conflictiva. Para papá aceptar la culpa significa derrumbar la historia de una personalidad. Papá le dice que es todo fruto de su imaginación. Se va a dormir a la habitación de mi hermana, que salió a bailar. Yo me hago la recién despierta. Voy al baño y espero adentro, simulando con la canilla abierta, que estoy haciendo pis. En el baño, a un costado, todavía sigue mi pelela. Salgo y le pregunto a papá por qué duerme ahí. Él me habla con voz apacible, diferente de como le habla a mamá. Me dice que mamá esta enferma y no se quiere contagiar. Se sobresalta cuando me ve entrar al cuarto, pero le hace bien, es como visitar a un preso. El amor pulsa por un instante. Tengo miedo de que se separen y nos volvamos antes a Buenos Aires. Sueño que transpiro y me hago pis en la cama.
Ellos siguen peleándose todos los años. Paso a la secundaria y no soy más una buena alumna. La ultima vez que fui escolta, fracasé desmayándome por el calor en el medio de la gradas. Papá y mamá se pelean en el baño en suite. Están entre la habitación y el lavatorio, gritándose mientras ella se encrema la cara y le queda olor a pasta. Él se lava los dientes, hace unas gárgaras burdas y escupe. Papá le trata de sacudir el cerebro con malas palabras, la quiere ahorcar. Mamá le reclama, como una máquina terca y trabada. No distingue el olor de la atmósfera y pide, demanda, y él le responde a gritos y portazos que erosionan la madera de la puerta. Escupe como un lobo rojo. Yo escucho todo desde mi cuarto, no digo nada, bajo la música para escuchar mejor. Aprieto los dientes.
Estoy sentada en la computadora, escucho todo y alimento mi bronca contra papá. No entiendo nada de lo que dicen mis amigos por chat, me confundo. No pido que dejen de gritarse, trato de que la computadora me vuelva a tragar. De vez en cuanto abro la puerta, o simulo un tambor con los pies y hago que se me caen las cosas, pero la euforia de los dos supera cualquier sensación de resguardo paternal. Siguen más allá de mi presencia. La violencia actúa como un herpes, que brota de vez en cuando pero una vez despierta, sigue ahí como una enfermedad crónica. Una cara, una forma de caminar, algo que comés: es propensa a despertar cada vez más envolviendo la cotidianeidad. Mamá tiene tos por dos meses seguidos. Papá le dice que su tos es un asco, mamá se la intenta tragar. Es muy incómodo soportar una tos adentro. Se aguanta los gérmenes en la boca.
En la cama antes de dormirse vuelven a arrancar. Por suerte tengo un sueño liviano, y sino pongo música fuerte: ellos incitan un letargo de mi adolescencia. Cuando los gritos se hacen más fuertes, papá abre la puerta y se va a dormir al cuarto de huéspedes, que es al lado de mi cuarto. Lo escucho acomodarse. Yo no invito amigos ni novios a esa hora. Ahí el malvado me da lástima. Con sus calzoncillos, sus piernas blancas y redondas tratando de caber en la cucheta que mamá compró en Walmart. Walmart es una novedad con precios increíbles. Escucho que enciende la tele y abro la puerta de mi refugio. Le pregunto si está bien, le presto una almohada más cómoda, le digo que no es mía y pertenece al cuarto de huéspedes, no le gusta dar pena.
No sé cómo hago para terminar el colegio, me cuesta cada vez más. Física es imposible, matemáticas aprueban todas menos yo. Tengo que estudiar algo. La psicóloga me dice que en un test salió que tiene que ser entre Filosofía, Letras o Cine. Elijo cine, está de moda. Le hago el amor a un profesor y dejo la carrera. Invento un dolor muy fuerte en la espalda para que me mediquen con drogas. Paso mucho tiempo haciéndome la dormida y durmiendo también, una lección que me deja futuro como actriz. No quiero saludar a mis papás cuando llegan a casa. Voy corriendo a la cocina, lleno un bowl con cereales, leche fría y me meto de vuelta en la cama.
Mi papá no quiere estar más en casa, le deprime la cocina, el living y el hogar. A mí también, me deprime la habitación de ellos, el baño en suite. Todo menos mi cuarto. Es una casa con poca luz y mucha madera. Salimos todos los días de la semana a comer afuera. Irme de viaje por mucho tiempo es quedarme dura mirando a una embarazada que le van a pegar un tiro en la panza.
Para Navidad hago la mía. Siento culpa. Papá y mamá van a un restorán en el que Papá Noel pasa a saludar a lo más chicos. La barba blanca se le está por caer y les causa gracia. En la mesa de al lado, una pareja tiene una de sus primeras citas. Se dicen desde las sillas, feliz navidad. No se dan besos en la boca desde hace mucho tiempo, tampoco nadie se los pide. Esperan los fuegos artificiales mirando los dos hacia arriba. Esperan que se acabe Navidad. El estallido en el cielo los consuela. Ella sonríe con el efecto del champagne. Mientras traen la cuenta, intentan llamarme para desearme felicidades. No logran comunicarse. Hacen el trayecto a la casa en silencio, con ruidos en la panza de mamá que a papá le molestan, lo hacen sentir miserable. Abren la reja de casa doce y media puntual. A papá le cuesta dormirse, la ciudad grita. Ya están grandes, a ella le costó bajarse del auto. Los llamo pero es un llamado larga distancia y tampoco logro comunicarme. Papá apaga el celular. Al otro día es feriado.

viernes, 21 de octubre de 2011


si me hablás de la lluvia habanera
voy a querer conocer blogs nuevos
viajar en auto hasta el mar
huir de la ciudad
como esas dos chicas de la película
que se escapaban de sus problemas
¿la viste?
la de unas chicas
una de rulos una pelirroja
que corrían corrían corrían
sobre el pavimiento abierto
de una ruta norteamericana
el sol les mordía los hombros
una noche duermen en un motel
seguro la tenés
al final del camino hay un precipicio
ellas se ríen y saltan
nosotros podemos mirar a cámara antes
y en esos segundos pensarlo mejor
o podemos tirarnos de una,
como te parezca.



"Oscurece, Dios pone play y se va a Pachá".


Esteban Schmidth, The Palermo Manifesto.

miércoles, 19 de octubre de 2011

trabajando en el ferrocarril

Todas las semanas
voy a trabajar 
voy con muchas ganas
y con felicidad.

Si alguna vez quieres
encontrarme a mí 
trabajo en las vías
del ferrocarril.

Muchas veces cuando yo
voy lejos de aquí 
recuerdo la historia
del ferrocarril.

domingo, 16 de octubre de 2011

sábado, 15 de octubre de 2011

la nenita
que trata de unir
una rama
que se partió en dos
escandinavia con sudamérica
en clase turista
23 horas de vuelo
un cambio de avión
3 mil dólares financiados
por un banco
que fuga capitales
a algún paraíso fiscal
la que otros quieren
la rodilla lastimada
me caigo
me levanto
patino vestida de fiesta
el vestido es de terciopelo celeste
con tutú y gotitas de glass
la rodilla rota
la sangre derrite el hielo.