martes, 31 de agosto de 2010

“El primer estudio del hombre que quiere ser poeta es su propio conocimiento íntegro: busca su alma, la inspecciona, la tantea, la aprende. Después de que la conoce, debe cultivarla; eso parece simple: en todo cerebro se cumple un desarrollo natural; tantos egoístas se proclaman autores; hay muchos otros que se atribuyen su progreso intelectual. Pero se trata de hacer monstruosa el alma; a la manera de los comprachicos ¡eh! Imaginad un hombre que se implante y cultive verrugas en el rostro.
Digo que es preciso ser vidente, hacerse vidente.
El poeta se hace vidente por medio de un largo, inmenso y razonado desorden de todos los sentidos. Busca todas las formas del amor, de sufrimiento, de locura; exprime en él todos sus venenos, para no guardar sino su quintaesencia. Inefable tortura, en que necesita toda la fe, toda la fuerza sobrehumana, en que se vuelve entre todos el gran doliente, el gran criminal, el gran maldito --y el supremo sabio-- ¡Porque llega a lo desconocido!
¡Pues ha cultivado su alma ya rica, más que ninguna! ¡Llega a lo desconocido, y cuando, enloquecido, concluya por perder la inteligencia de sus visiones, las ha visto!


Arthur Rimbaud (siglo XIX) 

domingo, 29 de agosto de 2010

Hacía una fiesta en mi casa, que no era mi casa sino una casa más grande, tipo PH, en un barrio que bien podría ser el barrio donde viven mis padres. Cuando todos se iban, me ponía a limpiar; el piso estaba lleno de brotes de soja para barrer.

sábado, 28 de agosto de 2010

turista

atravesaremos Mauritania
quizás el avión baile cumbia
al sobrevolar Casablanca
cruzaremos el océano
dormiremos algunas horas
en los asientos angostos
de la clase turista
con la ayuda de algún ansiolítico
o de gaseosa, agua, jugo, cerveza, whisky,
qué va a servirse señora, señor, señorita
haremos la fila más extensa
en la oficina de migración,
latinoamericanos, indios, árabes
y otros equilibristas del sistema
llenaremos papeles,
profesión, no sé, profesora,
mejor pongo “empleada”
sexo, femenino
edad, eso no se pregunta
estado civil, tampoco sé, depende el día
domicilio, teléfono, código postal,
ingresos, trajo tarjeta de crédito,
oh, deberemos atravesar el ancho mar.

miércoles, 25 de agosto de 2010

martes, 24 de agosto de 2010

M es mi amiga
nos prestamos libros
ella de filosofía
yo novelas

M cocina para mí
empanadas sin carne
fumamos
tomamos vino
al lado, los gatos

P se fue de pesca
al Paraná
dejó apiladas
las facturas
que hay que pagar
en la mesa baja del living
ABL, cable, expensas
al lado, papas fritas de paquete

M entiende mi compulsión
por la naturaleza
yo la suya por los textos en alemán
las enciclopedias
las fotocopias

¿vos estás de acuerdo, Ernesto,
con lo que estoy diciendo?

lunes, 23 de agosto de 2010

Capítulos


i.                    Ushuaia
ii.                  Desórdones de índoles varias. Ej. Alimenticios. ¿Se dice alimentarios?
iii.                La carrera equivocada
iv.                El viaje de iniciación a E
v.                  Literatura o el retrato del artista adolescente
vi.                Oriente medio
vii.              Periódicos
viii.            El budismo, los derechos humanos

domingo, 22 de agosto de 2010

nuestro muerto punk

"Escribir para mí es pensar. Es cierto, aunque sea pensar sobre la frase (y no sé si hay maneras de pensar fuera de una frase). Y escribo para no ser escrito, para no ser narrado por el discurso social que circula
y tengo que repetir. Y ahora siento que a medida que voy escribiendo, que sale un libro nuevo, o que tengo un texto nuevo satisfactorio (porque los libros no me importan una mierda, acá todos hablan de los libros y nadie de los textos), siento que obtengo una victoria, porque no es algo que me mandaron."

Los libros de la guerra, Fogwill (1941-2010)

sábado, 21 de agosto de 2010

viernes, 20 de agosto de 2010

a veces la gente
no entiende lo que digo
-no me explico-:
llegó la hora
de nuestro propio juicio,
como en una película
de Von Trier;
quiero estar sola;
no juegues así, no juguemos,
no somos Joyce;
me gustan los días de lluvia,
las tardes;
en qué idioma hablan
los que construyen el edificio
de al lado
a la mañana;
no pude dormir,
nos dieron el don
y el látigo
del lenguaje.

jueves, 19 de agosto de 2010

no quiero ser cool. no me interesa.

miércoles, 18 de agosto de 2010

1. Juana Azurduy
Casas en serie estilo español: patios con azulejos de colores
--azules, amarillos, naranjas--, rejas como arabescos, azaleas fucsias, gatos. En la esquina, la casa que me hace acordar a la de la película “Herencia”; los viernes comen picada, toman vino tinto.

2. Superí
El vivero de Doris, los PH con los departamentos unidos como las cuentas de un collar, los descansos de las escaleras con plantas; los zaguanes también.

3. Núñez
La iglesia rusa con su cúpula de chupetín. La parada del 29. Tiraron la casa de enfrente, de principios del siglo pasado; lo vi por un agujerito en la madera que la tapiaba. En la esquina, la casa con flequillo de jazmín del aire y de campanas blancas y amarillas; la casa taller; la casa con el vitraux que da al jardín.

4. Roque Pérez
La escuela industrial con árboles de más de cien años. La casa Rudolf Steiner. La casa del árbol y la hiedra.





lunes, 16 de agosto de 2010

lugares que nos hacen bien

P dice que Sudáfrica es una carretera al lado de otra carretera al lado de otra carretera al lado de un estacionamiento de un shopping. Que la conexión a internet es malísima, que hay una mafia de las grúas y por eso ponen sillones de dos cuerpos en las autopistas para que los autos choquen. Ella chocó, pero no se asustó porque sentía que no era su hora, así dijo. Que los taxis salen 700 pesos.
V dice que Vigo está bien, que tiene muchas callecitas cortadas, que Praga le gustó pero que los gustó más Budapest, y que en Viena alquilaron bicis y anduvieron alrededor del Danubio todo el día, que en los jardines de un palacio, cuyo nombre no recordaba, daban un concierto de música clásica que también pasaban por una pantalla gigante en ultra HD.
D dice que está bien su trabajo en Agronomía, que completa datos y cierra ventanas, después vuelve a su casa y está con Trementina y sus dos hijos, corrige su segunda novela.
G dice que viaja una vez por su trabajo a Perito Moreno, al lado de Los Antiguos, en Santa Cruz. Que es una zona de precordillera con cinco mil habitantes. Que la mina va a traer trabajo para esa gente y para los egresados de escuelas técnicas de la provincia. A veces se queda en el hotel en el pueblo, cuando necesita tener conexión y trabajar con la computadora, si no sube al campamento y se queda ahí, hasta que vuelve a la ciudad.
L se mudó a una casa en los kilómetros, adentro, arriba. Dice que los días que nieva o llueve la casa se mueve y se escucha el viento ir y venir ir y venir. Ella sube la estufa y se abraza a sus perros. Cuando llegué en otoño, L fue a buscarme al aeropuerto y antes de dejar las valijas en su casa fuimos a caminar por un bosque, tan húmedo, tan oxigenado, que lo único que podíamos hacer era respirar hondo, caminar entre musgo, piedras, ratoncitos de montaña, respirar hondo, respirar hondo, abrazar a los árboles, decir naturaleza, te amo, ¿en qué momento nos separamos?

domingo, 15 de agosto de 2010

invierno







los usos sociales del arte

"(…) También en la expansión del arte más allá de su campo propio, cuando éste se desdibuja al mezclarse con el desarrollo urbano, las industrias del diseño y el turismo. Ahora vemos que el predominio de la forma sobre la función, que antes demarcaba la escena artística, caracteriza los modos de hacer política o economía. Se desconfiguran los programas que diferencian realidad y ficción, verdad y simulacro. Lejana ya la época en que se reducía la cultura a ideología y la ideología a manipulación de los dominantes, las simulaciones aparecen cada día en todas las secciones de los periódicos.
Decenas de activistas de Greenpeace escalan edificios de Expal -una empresa española que vende bombas de racimo-, preguntan en el quinto piso si los trabajadores tienen armamento en las oficinas, entregan un video de niños de Camboya mutilados, llenan el suelo con siluetas de las víctimas y distribuyen piernas sueltas amputadas."

Néstor García Canclini, en “La sociedad sin relato”

domingo, 8 de agosto de 2010

viajar
hacer descubrimientos
reparar redes
llevar una vida saludable
trabajar frente al mar
el mar
el mar
siempre recomenzando.
un puerto de pesca
nuestro patio
nuestro jardín
un cuadro que sea un espejo
un gran hotel
una orquesta de marineros
que tocan instrumentos de viento
vestidos con remeras a rayas
azules y blancas
una fiesta al aire libre
de día
la arena mojada
después de una tarde de lluvia
los pájaros
-volvía del mar
tomaba un trago
se acostaba a dormir-
y una escena
que se repite con frecuencia:
nos divertimos en ese barco.

viernes, 6 de agosto de 2010

Instrucciones para entender a Miranda July

Coloque en una licuadora a Juana Molina, a Juli Delpy, a Bjork, a Raymond Carver con falda, a Nick Drake. Coloque también el disco de The Do, la voz finita de Joana Newson y a Simone de Beauvoir comiendo hamburguesas con Nina Berberova. Encienda la licuadora y llévela a velocidad avanzada por tres minutos. Deje reposar el brebaje durante cinco minutos. Luego, sirva la mezcla acompañada por el mejor whisky escocés. Y camine con naturalidad por un supermercado vacío.



Miranda en el cielo con diamantes

jueves, 5 de agosto de 2010

Fue rarísimo, porque hace tiempo que no llega correspondencia a la redacción y la poca que hay se convirtió en una suerte de botín de guerra de los que quedamos dentro de la escotilla en la que se convirtió el diario que supimos hacer. Lo que pasó fue que el señor de la puerta que a veces va a veces a veces no va pero cuando va anota lo que hace cada uno de nosotros, es decir: entra tal, sale tal, fuma tal con tal, etcétera, me dice Belén, esperá, te mandaron una carta. ¿Una carta? No recibía una carta de puño y letra desde el ochenta y algo, cuando estaba de moda tener un amigo postal de otro país a través de una agencia. Yo tenía un amigo español, no me acuerdo de qué lugar específicamente, pero, la historia de mi vida, recuerdo que me mandó dos o tres cartas y nunca más contestó; yo le habré mandado unas cinco preguntándole al éter o al tipo del correo que las leería para reír mientras tomaba café si estaba bien, si no escribía porque había pasado algo malo, algún tipo de accidente o pariente enfermo. La carta del esotérico calamuchense era un desvarío: dos hojas, una era una fotocopia que decía que la orquesta tal iba a tocar en Calamuchita y del revés con una letra de señor de más de 60 decía que dejáramos de perder tiempo, que el poder estaba orientado a grupos económicos que blablablablablá, que teníamos que hacer otra cosa, que de hecho allá no había podido tocar la orquesta. La otra hoja era una propaganda de “cuidemos a la naturaleza, no encendamos fogatas” en cuyo revés decía que los alquimistas nos mandaban las fórmulas secretas con los números escondidos, que debíamos sacar copias y pegarlas por todos los lugares de la redacción que pudiésemos, lo antes posible. La carta estaba a mi nombre, sin remitente. Mi apellido mal escrito, como siempre.

martes, 3 de agosto de 2010

afuera es un colectivo
que se prende fuego
en Luis María Campos
y Dorrego
cuando menos te lo esperás,
es una carta por correo tradicional
enviada por un alquimista
de Calamuchita
a tu nombre.

Dijo mi hermano menor

-No es muy sociable el gato, ¿no?

-No, cuando viene gente, por lo general, se va a otra habitación o se esconde. Y a la mañana temprano, cuando se despierta, está de malhumor, despeinado y con los ojos chinos.

-Ah, es re vos el gato.

lunes, 2 de agosto de 2010

Aquí no hay ninguna Estela

Habla Martínez.
Hola.
¿Me da con la señorita Estela?
Con quién desea hablar.
¿Me da con la señorita Estela?
Aquí no hay ninguna Estela,
Está Carmen.
No, Estela.
No.
¿Conoce los bienes espirituales
De Gladys?
No, deme con Estela.
Esther, ¿no es Esther a quien busca?
No, Estela, Estela,
amo a Estela, quiero a Estela,
no es siete cuatro cero
uno seis cuatro uno.
Sí, pero Estela no existe,
está Lucía.
Por favor, Estela, por favor.
No, Estela no existe,
se mudó.


Luis Luchi, en "Vida de poeta"