miércoles, 29 de febrero de 2012
martes, 28 de febrero de 2012
domingo, 26 de febrero de 2012
¿vos qué querías ser
cuando fueras grande?
¿yo qué quería ser?
nunca médica ni astronauta.
no sé cuán buena madre
habré sido de mis muñecas.
*
viviría en comunidad
si nos bañamos todos los días
y no comemos animales
si dejamos el baño limpio
sería una comunidad
en la Patagonia o el Delta
con una torre Eiffel en el medio
porque también me tiran las ciudades.
*
lo exterior es una representación
de lo interior,
nos expresamos por símbolos
y corremos detrás de símbolos:
este buda, esa tarjeta magnética
con la que abrís la puerta de tu trabajo,
un pasaje en primera,
tu celular es tu pene, ¿sabías?
al igual que tu auto.
*
cuando me angustio mucho
hablo con chen,
tiene habilidad para cobrar,
dar el vuelto y mirar de reojo
telenovelas chinas en la computadora.
chen, el día empieza en china, le digo.
chen sonríe. el día empieza en china, me dice.
nunca lo vi cansado o triste.
cuando fueras grande?
¿yo qué quería ser?
nunca médica ni astronauta.
no sé cuán buena madre
habré sido de mis muñecas.
*
viviría en comunidad
si nos bañamos todos los días
y no comemos animales
si dejamos el baño limpio
sería una comunidad
en la Patagonia o el Delta
con una torre Eiffel en el medio
porque también me tiran las ciudades.
*
lo exterior es una representación
de lo interior,
nos expresamos por símbolos
y corremos detrás de símbolos:
este buda, esa tarjeta magnética
con la que abrís la puerta de tu trabajo,
un pasaje en primera,
tu celular es tu pene, ¿sabías?
al igual que tu auto.
*
cuando me angustio mucho
hablo con chen,
tiene habilidad para cobrar,
dar el vuelto y mirar de reojo
telenovelas chinas en la computadora.
chen, el día empieza en china, le digo.
chen sonríe. el día empieza en china, me dice.
nunca lo vi cansado o triste.
sábado, 25 de febrero de 2012
viernes, 24 de febrero de 2012
jueves, 23 de febrero de 2012
martes, 21 de febrero de 2012
ayer, antes de empezar la práctica de iyengar, la profesora nos pidió que pensáramos por qué habíamos ido a practicar un día feriado, qué habíamos ido a buscar para nosotros. yo pensé, fortaleza, como la de la uma thurman en kill bill, aunque antes descarté otras cualidades. la clase duró lo de siempre, pude hacer la vertical. después, nos abrimos el pecho con el ladrillo de madera (uno de mis momentos preferidos siempre). las posturas que más me cuestan: jalásana y las posturas de pie en general, aunque cada vez menos.
estoy leyendo el libro "un país mental, 100 poemas chinos contemporáneos", la traducción que hizo miguel ángel petrecca para gog y magog. es increíble el trabajo que hizo miguel, ¡gracias, miguel! jamás nos hubieran llegado poetas chinos en español rioplatense. la introducción es simple y sitúa al lector que -como yo- no sabe nada de literatura china: dinastías, épocas, corrientes literarias. y el diario del final es una perlita. en serio, qué bueno que haya gente en este país haciendo estas cosas. antes de que me agarre un extraño brote de nacionalismo, copio un poema del libro. me gustan muchos y de distintos autores, pero, bueno, acá uno de Song Lin, que nació en 1958 en Xiamen. Estuvo preso hacia fines de los 80 a causa de las revueltas que terminaron con la represión de Tiananmen. Vivió en París y en 2001 vivió tres años en Buenos Aires con su mujer. Ahora vive en Beijing.
Barrio chino
Una vez al mes me dirijo en tren hasta Belgrano,
adonde está mi patria sola entre dos calles.
Sentado en un banco del andén
miro los peatones a ambos lados de los rieles, tras las rejas,
mientras espero el tren que viene del Tigre.
El sol sudamericano me hace arder la piel.
La virgen dentro del altar se ve pálida,
ojos caídos, expresión neutra: ni buena ni mala.
El reloj averiado marca como siempre las 8:45,
advirtiéndome una vez más
que el futuro es la terminal de algo:
una mala noticia que ya está en camino;
una nieve que tapa todo, que cobre todo;
un error del que no terminamos nunca de arrepentirnos...
La puerta del vagón se abre y siento una satisfacción indecible,
porque una vez por mes
Belgrano ocupa de nuevo el lugar de mi patria
trayéndome su pereza, su bondad y su embrujo;
y una vez más vuelvo con mi bolsa pesada,
llena de arroz, salsa de porotos, cebolla y zanahoria.
Barrio chino
Una vez al mes me dirijo en tren hasta Belgrano,
adonde está mi patria sola entre dos calles.
Sentado en un banco del andén
miro los peatones a ambos lados de los rieles, tras las rejas,
mientras espero el tren que viene del Tigre.
El sol sudamericano me hace arder la piel.
La virgen dentro del altar se ve pálida,
ojos caídos, expresión neutra: ni buena ni mala.
El reloj averiado marca como siempre las 8:45,
advirtiéndome una vez más
que el futuro es la terminal de algo:
una mala noticia que ya está en camino;
una nieve que tapa todo, que cobre todo;
un error del que no terminamos nunca de arrepentirnos...
La puerta del vagón se abre y siento una satisfacción indecible,
porque una vez por mes
Belgrano ocupa de nuevo el lugar de mi patria
trayéndome su pereza, su bondad y su embrujo;
y una vez más vuelvo con mi bolsa pesada,
llena de arroz, salsa de porotos, cebolla y zanahoria.
sábado, 18 de febrero de 2012
ahora mismo en groenlandia se ve así la aurora boreal
me gustaría ver la aurora boreal, conocer áfrica, japón e india.
estación fluvial
ya es tarde
las copas de los pinos
-si es que los pinos tienen copas-
se tocan con las líneas del horizonte,
difusa.
el río está muy bajo
encalla las lanchas
en el barro
y la linterna
-luz única-
deja ver tus dientes
amarillentos.
después se unen al juego
las sirenas de la policía, otros barcos
en el reflejo en el salvavidas.
en el ramal ancho del sarmiento
la fila desordenada
de veleros a motor
vuelve
casi de noche
a la estación fluvial.
De Sofía Calvano (mi alumna de los jueves)
ya es tarde
las copas de los pinos
-si es que los pinos tienen copas-
se tocan con las líneas del horizonte,
difusa.
el río está muy bajo
encalla las lanchas
en el barro
y la linterna
-luz única-
deja ver tus dientes
amarillentos.
después se unen al juego
las sirenas de la policía, otros barcos
en el reflejo en el salvavidas.
en el ramal ancho del sarmiento
la fila desordenada
de veleros a motor
vuelve
casi de noche
a la estación fluvial.
De Sofía Calvano (mi alumna de los jueves)
viernes, 17 de febrero de 2012
martes, 14 de febrero de 2012
los primeros poemas que leí fueron las canciones de rock
con la sombra de tu aliado (el aliado)
Ah!, el dulzor del río te curará
las heridas de los sitios
ah!, durante el diluvio tu piel tendrá
el acero de los peces
ah!, luego en el desierto ves la verdad
y te sueñas con las manos
sólo con raíces te nutrirás
con la sombra de tu aliado
no ves que el mar irrumpe
el viento te habla la verdad
abre tu mente al mundo
al misterioso mundo
ah!, sólo somos pies para caminar
y tu espíritu ardiente
encuentra ya tu forma
de inmensa aurora boreal
recupera la sed en tu alma
para impulsar a este mágico
y misterioso mundo
ah!, sólo con harapos te vestirás
y sabrás de las estrellas.
luis
Ah!, el dulzor del río te curará
las heridas de los sitios
ah!, durante el diluvio tu piel tendrá
el acero de los peces
ah!, luego en el desierto ves la verdad
y te sueñas con las manos
sólo con raíces te nutrirás
con la sombra de tu aliado
no ves que el mar irrumpe
el viento te habla la verdad
abre tu mente al mundo
al misterioso mundo
ah!, sólo somos pies para caminar
y tu espíritu ardiente
encuentra ya tu forma
de inmensa aurora boreal
recupera la sed en tu alma
para impulsar a este mágico
y misterioso mundo
ah!, sólo con harapos te vestirás
y sabrás de las estrellas.
luis
viernes, 10 de febrero de 2012
swami sabio: aprendí de vos la sencillez de morir junto a tus hijos en una casa baja de Villa Urquiza, sin avisar, como un padre que oculta su dolor para que no "paniquiemos". te fuiste una noche de verano, amablemente, amorosamente. y te volviste polvo para regresar a la naturaleza, al río café con leche donde te espera un spinetta mayor, muñeca rusa. luis, fuiste inmenso, tu obra me atravesó el alma como una flecha. te acompaño con mis oraciones en el despegue hacia la luz, de donde viniste.
jueves, 9 de febrero de 2012
"Quiero crecer hasta que mi alma siga viajando. Quiero crecer para que mi viaje no se corte, no quede en el vacío. Quiero conocer a Dios. Quiero hacer mi música para el espacio, para los planetas. Me resisto a pensar que tengo que cumplir una misión para los hombres y chau. Quiero cumplir una misión para el cosmos".
Spinetta en Spinetta, crónica e iluminaciones, entrevistado en 1990 por Eduardo Berti
Spinetta en Spinetta, crónica e iluminaciones, entrevistado en 1990 por Eduardo Berti
miércoles, 8 de febrero de 2012
" (...) Y henos a nosotros preguntándonos si
no viene de luciérnaga, también, la poesía, cuando la oscuridad
nos va ciñendo, igualmente, el nudo
del llanto...
y si en la transmutación, acaso, a nuestra alma no le baja o le
revela
lo que la asiste
desde el éter o de ella misma...".
de "La muchachita", Juan L. Ortiz (1970)
no viene de luciérnaga, también, la poesía, cuando la oscuridad
nos va ciñendo, igualmente, el nudo
del llanto...
y si en la transmutación, acaso, a nuestra alma no le baja o le
revela
lo que la asiste
desde el éter o de ella misma...".
de "La muchachita", Juan L. Ortiz (1970)
martes, 7 de febrero de 2012
viernes, 3 de febrero de 2012
jueves, 2 de febrero de 2012
Las cuatro de la madrugada
Hora de la noche al día.
Hora de un costado al otro.
Hora para treintañeros.
Hora acicalada para el canto del gallo.
Hora en que la tierra niega nuestros nombres.
Hora en que el viento sopla desde los astros extintos.
Hora y-si-tras-de-nosotros-no-quedara-nada.
Hora vacía.
Sorda, estéril.
Fondo de todas las horas.
Nadie se siente bien a las cuatro de la madrugada.
Si las hormigas se sienten bien a las cuatro de la madrugada,
habrá que felicitarlas. Y que lleguen las cinco,
si es que tenemos que seguir viviendo.
De "Llamando al Yeti", 1957
Wislawa Szymborska (2 de julio de 1923 - 1 de febrero de 2012)
Hora de la noche al día.
Hora de un costado al otro.
Hora para treintañeros.
Hora acicalada para el canto del gallo.
Hora en que la tierra niega nuestros nombres.
Hora en que el viento sopla desde los astros extintos.
Hora y-si-tras-de-nosotros-no-quedara-nada.
Hora vacía.
Sorda, estéril.
Fondo de todas las horas.
Nadie se siente bien a las cuatro de la madrugada.
Si las hormigas se sienten bien a las cuatro de la madrugada,
habrá que felicitarlas. Y que lleguen las cinco,
si es que tenemos que seguir viviendo.
De "Llamando al Yeti", 1957
Wislawa Szymborska (2 de julio de 1923 - 1 de febrero de 2012)
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