viernes, 31 de diciembre de 2010
miércoles, 29 de diciembre de 2010
Una madrugada
Las trizas no se ven.
¡Oh, gran sorda al viento!
El viento hace trizas el tiempo.
El día se ha vuelto oscuro
para volverse a aclarar,
para ser otro día.
Mi larga espera no puede ser siempre.
El amor tiene que estar aquí...
no a cien leguas a la redonda.
El gallo despierta,
el pájaro doméstico del canto de la
madrugada.
Mis ojos comienzan a licuarse en contacto
con la luz.
Pero la llamarada sin estrépito del corazón
no despierta a los vecinos.
Ella (es decir vos) ya duerme
pero yo sigo despierto.
Ella dejó todo para mañana.
Es hora, me dijo.
Yo me he quedado como pez fuera del agua
de su mirada...
Feliz de vos (de ella),
por Dios te (me) oiga,
porque yo no estoy tan seguro
de hasta mañana.
Hay una gran diferencia
entre el soñador y el dormido/a
Entre los pájaros que duermen
y el gallo, cantor del alba.
Entre sus ojos cerrados
y mis ojos abiertos.
Todos están afuera (aunque duerman),
todos se han ido
hasta mañana.
Los que duermen han cerrado su sueño
con siete llaves
hasta mañana.
Los insomnes de amor y los otros
se quedan,
esperan.
Y yo visito una fábrica de encendedores
perdidos.
(Hoy no sólo se fabrican objetos para tener
sino también
objetos para perder.)
Pero los encendedores perdidos
no hablan con los paraguas perdidos.
Y yo me voy, pájaro negro,
con el paraguas infinito de la noche
acribillado por tus miradas,
por el recuerdo de tus miradas.
La madrugada es dura
como el pan del olvido.
Tu mirada es sólo un recuerdo
hasta mañana.
Ricardo Zelarayán
(1940-2010)
¡Oh, gran sorda al viento!
El viento hace trizas el tiempo.
El día se ha vuelto oscuro
para volverse a aclarar,
para ser otro día.
Mi larga espera no puede ser siempre.
El amor tiene que estar aquí...
no a cien leguas a la redonda.
El gallo despierta,
el pájaro doméstico del canto de la
madrugada.
Mis ojos comienzan a licuarse en contacto
con la luz.
Pero la llamarada sin estrépito del corazón
no despierta a los vecinos.
Ella (es decir vos) ya duerme
pero yo sigo despierto.
Ella dejó todo para mañana.
Es hora, me dijo.
Yo me he quedado como pez fuera del agua
de su mirada...
Feliz de vos (de ella),
por Dios te (me) oiga,
porque yo no estoy tan seguro
de hasta mañana.
Hay una gran diferencia
entre el soñador y el dormido/a
Entre los pájaros que duermen
y el gallo, cantor del alba.
Entre sus ojos cerrados
y mis ojos abiertos.
Todos están afuera (aunque duerman),
todos se han ido
hasta mañana.
Los que duermen han cerrado su sueño
con siete llaves
hasta mañana.
Los insomnes de amor y los otros
se quedan,
esperan.
Y yo visito una fábrica de encendedores
perdidos.
(Hoy no sólo se fabrican objetos para tener
sino también
objetos para perder.)
Pero los encendedores perdidos
no hablan con los paraguas perdidos.
Y yo me voy, pájaro negro,
con el paraguas infinito de la noche
acribillado por tus miradas,
por el recuerdo de tus miradas.
La madrugada es dura
como el pan del olvido.
Tu mirada es sólo un recuerdo
hasta mañana.
Ricardo Zelarayán
(1940-2010)
martes, 28 de diciembre de 2010
domingo, 26 de diciembre de 2010
el descubrimiento de la realidad interior de las cosas
“La poesía es la realización del estado de infancia que debe permanecer a través de todas las edades del hombre. Y llamo estado de infancia a esa frescura, sensibilidad, disponibilidad, a esa apertura hacia todo lo que aparece; hacia todo lo que parece viejo y es nuevo. Hasta la materia misma puede acceder a lo que llamamos vida, y la poesía es el descubrimiento de la realidad interior de las cosas".
Juanele, en Clarín, 1973
viernes, 24 de diciembre de 2010
martes, 21 de diciembre de 2010
un grupo de amigos
cinco hombres
dos mujeres
comen carne asada
en el muelle
a la tarde
la carne está fría
los perros aparecen
entre los arbustos
como mosquitos
en verano
M se tira al río
de imprevisto
entonces
de imprevisto
entonces
los perros ladran
los amigos ríen
todos necesitamos
un paisaje
todos necesitamos
un paisaje
todos necesitamos uno.
un paisaje
todos necesitamos
un paisaje
todos necesitamos uno.
Las costumbres de L, mi compañera de trabajo que es mi amiga, satisfacen todo lo que mi imaginación entiende por Litoral, siendo que es de Entre Ríos:
a) tiene tonada con cantito
b) toma mate a cualquier hora, lo que quiere decir todo el tiempo
c) le gusta estar al aire libre
d) come muchos cítricos
e) se siente cómoda con el calor
dijiste que
lo nuestro
podía ser como
una plantita,
crecer para allá,
trepar hacia los costados,
apoyarse en otra planta
para seguir estirandose,
un día amanecer
con flores, largar tallos.
dijiste lo de la plantita
y cuando te fuiste a la cocina
arranqué la Santa Rita
de raíz
la tiré por la ventana
para no perder el tiempo.
lunes, 20 de diciembre de 2010
jueves, 16 de diciembre de 2010
(...)
Allá
hay una ciudad
en la que está lloviendo.
Allá,
en la línea redondeada del
horizonte,
refucilan los rayos
y el atardecer prende
un fósforo.
Ellioth Smith me trae
el sueño
y el camino sigue
hacia las luces.
(...)
Julia González, en Full of Love
miércoles, 15 de diciembre de 2010
Verano
Viajo a Córdoba después de más de 20 años, a la casa de un amigo al que no veo hace tiempo. El Champaquí me hace doler la cabeza; qué pesado, ahí arriba, mira todo y molesta. Subimos con Lucas, el perro fiel, que se pierde. Con los días, confirmaremos que no se perdió ni fue abducido por los objetos voladores de la zona ni fue tan fiel, sino que decidió volver al pueblo. Los arroyos están secos y hace mucho calor, no sé, 40 grados. La gente acampa al costado de los hilos de agua, los chicos ponen los pies ahí, toman bebidas de hierbas del pico; es una propaganda de Terma. En algunos lugares hay incendios, nos damos cuenta cuando se hace de noche y nos tiramos panza arriba en el pasto a ver cosas.
Viajo a Córdoba después de más de 20 años, a la casa de un amigo al que no veo hace tiempo. El Champaquí me hace doler la cabeza; qué pesado, ahí arriba, mira todo y molesta. Subimos con Lucas, el perro fiel, que se pierde. Con los días, confirmaremos que no se perdió ni fue abducido por los objetos voladores de la zona ni fue tan fiel, sino que decidió volver al pueblo. Los arroyos están secos y hace mucho calor, no sé, 40 grados. La gente acampa al costado de los hilos de agua, los chicos ponen los pies ahí, toman bebidas de hierbas del pico; es una propaganda de Terma. En algunos lugares hay incendios, nos damos cuenta cuando se hace de noche y nos tiramos panza arriba en el pasto a ver cosas.
Nos hacemos amigos de un suizo y de una argentina que viven en la sierra durante el verano, sin luz, sin agua, sin gas, sin plata, sin, sin, sin, sin. Unas semanas antes, alojaron a unos evangelistas que les escondieron los Shivas, los Budas, los Ganeshas, y cambiaron los sahumerios por velas blancas; también cantaban consignas sobre Jesucristo y trabajaban la huerta. Bajamos al pueblo después de una semana, sudados y ralos. Fito Páez veranea en las afueras, hay fotógrafos escondidos entre las ramas. Me insolo en el camino de vuelta.
Viajo Montevideo a presentar un libro en la cartonera gurisa. La Cacciola de ida es el Titanic, hay sudestada y esperamos en medio del río, antes de llegar a Carmelo, más de una hora. No vomito, pero tengo ganas. En Montevideo, todo es genial: la playa, el Parque Rodó, las librerías, las llamadas, el carnaval. El Conejo me lleva a conocer la ciudad en moto. “No, gracias, no uso casco”. “Acá es obligatorio”. "Bueno”. En Tristán Narvaja compro un vestido a 20 pesos argentinos. Saco las fotos más lindas del año. La Cacciola de vuelta es el Titanic. La Cacciola es el Titanic siempre. Hay sudestada de nuevo. Cuando llego a Buenos Aires, ya no hay trenes. Tomo el 60 de punta a punta. Es la madrugada.
Otoño
Viajo a Bariloche a visitar a Laureana. La ciudad está vacía en esta época del año. Tomamos cervezas de colores por la tarde y volvemos a la cabaña cantando temas en ingles y dando saltitos. Mientras Laly está en la radio, salgo a caminar por mi Twin Peaks. Voy a la playa, leo, camino, leo, camino, camino, camino. Duermo siestas. Si te quedás más de cinco minutos parada en cualquier lugar, te rodean cuatro perros símil Caripela como mínimo. Quiero ser Nicole y llevarlos a vivir conmigo a mi dos ambientes de la ciudad con más polución ambiental del cono sur luego de San Pablo.
Viajo a Bariloche a visitar a Laureana. La ciudad está vacía en esta época del año. Tomamos cervezas de colores por la tarde y volvemos a la cabaña cantando temas en ingles y dando saltitos. Mientras Laly está en la radio, salgo a caminar por mi Twin Peaks. Voy a la playa, leo, camino, leo, camino, camino, camino. Duermo siestas. Si te quedás más de cinco minutos parada en cualquier lugar, te rodean cuatro perros símil Caripela como mínimo. Quiero ser Nicole y llevarlos a vivir conmigo a mi dos ambientes de la ciudad con más polución ambiental del cono sur luego de San Pablo.
Viajo al paraíso hippie. Amo el paraíso hippie. Siempre está igual, siempre hay mejor clima que en Bariloche, que es ventoso pero, bueno, tiene el lago cerca. Camino, junto rosa mosqueta, le guiño un ojo al Piltri. Lili cocina verduras y chapati y en tres horas nos ponemos al día. Me tengo que ir, quería quedarme más. El paraíso hippie es como una incubadora, es como la panza de mi mamá. Tomo un helado de lavanda antes de subir al micro. Me quedo dormida.
Invierno
Se muere mi primo. Me regalan un gato que alguien no quiso más. Tomamos un diario.
Primavera
Viajo a Bahía Blanca, donde me tratan como a Cenicienta, pero no las hermanastras sino el príncipe. Duermo de un tirón en el viaje de ida y amanezco en el medio del campo. Duermo un poco en el viaje de vuelta, pero me despierto en medio de la pampa húmeda rodeada de extranjeros que vienen de Puerto Madryn, con bermudas cortadas a tijera y buzos de ballenas, zapatillas y soquetes blancos. Es temporada de avistaje, parecen salidos de un cuento de Hebe Uhart. Son rubios y no cazan una en la Shell de la ruta, por qué los hicieron bajar, qué tienen que hacer, será la terminal de Retiro, son preguntas que se hacen mientras una señora detrás del mostrador llena bandejas con tazas de café con leche y dos medialunas dulces por persona.
La editora que más quiero publica mi libro que más quiero. Vuelvo a entrenar. Voy a trabajar en bici. Se cumple el primer aniversario de las Bandas Eternas.
martes, 14 de diciembre de 2010
un poema de Marina Mariasch
Hicimos una casa
cerca de un bosque
pero no en uno
porque la queríamos
soleada. No hablamos
con nadie y cuando tuvimos hijos
los escondimos
les compramos libros y les
enseñamos a leer
y a escribir nosotros mismos.
La casa queda junto
a un precipicio
a la madrugada nos acercamos
y tiramos cosas, como botellas,
tazas, juguetes o lo que haya
por ahí y escuchamos
cómo suenan
al estrellarse contra
las rocas.
Cuando volvemos
es más lindo
estar en la casa
sin hablar, sin nadie
que se caiga por el precipicio.
En "El zig zag de las instituciones"
domingo, 12 de diciembre de 2010
sábado, 11 de diciembre de 2010
1853
Nos los representantes del pueblo de la Nación Argentina, reunidos en Congreso General Constituyente por voluntad y elección de las provincias que la componen, en cumplimiento de pactos preexistentes, con el objeto de constituir la unión nacional, afianzar la justicia, consolidar la paz interior, proveer a la defensa común, promover el bienestar general, y asegurar los beneficios de la libertad, para nosotros, para nuestra posteridad, y para todos los hombres del mundo que quieran habitar en el suelo argentino: invocando la protección de Dios, fuente de toda razón y justicia: ordenamos, decretamos y establecemos esta Constitución, para la Nación Argentina.
viernes, 10 de diciembre de 2010
jueves, 9 de diciembre de 2010
“Loco, voy por Callao a la madrugada, a medio cegar, y a cada paso hay fieritas, mendigos, tarjeteros y bultos durmiendo en las entradas, todos disgregados, renuentes a la reunión, cuando yo sólo quiero formarlos en ejército y tomar el poder que nos deben.”
Alejandro Rubio, en “La garchofa esmeralda”
miércoles, 8 de diciembre de 2010
lunes, 6 de diciembre de 2010
domingo, 5 de diciembre de 2010
Coletazos
En bicicleta fuimos con Santiago a la costanera,
había grupos de amigos y familias pescando,
en uno me paré porque vi que sacaban viejas
y después las tiraban a la vereda,
¿no las comen a las viejas?, le pregunté a uno,
me dijo que no que las viejas no tienen carne
son pura cáscara caparazón,
sí que tienen, le dije, me bajé de la bici,
le mostré que en la cola están llenas de carne,
blanca, sin espinas, es como carne de merluza
pero más rica sin el gusto salobre del mar.
Daniel Durand
sábado, 4 de diciembre de 2010
miércoles, 1 de diciembre de 2010
martes, 30 de noviembre de 2010
domingo, 28 de noviembre de 2010
queremos tanto al paisito
En Uruguay, las personas les pueden poner cualquier nombre a sus hijos.
En Argentina, podés ponerle Kevin o Brian, pero no Indio o China, por ejemplo. En Uruguay, hay una persona que se llama “Dosauno”, por un partido del mundial 1950, que ganó Uruguay. También hay una persona que se llama “Trademar”. La historia es muy larga, pero más o menos es así: la madre tuvo al niño en su casa, no sabía qué nombre ponerle cuando vio una lata de dulce que decía “Trade Mark” y optó por la versión charrúa del asunto. Supongo que estarán al tanto del fanatismo uruguayo por la doble ve: Walter, Waldo, Wanda, ¡Walt Disney!
Ruta
Parábamos en la ruta
mi mamá y yo
corríamos a hacer pis
bajábamos
al túnel
debajo de la ruta
nos agachábamos
daba risa escuchar los autos
arriba nuestro
con el culo al aire
a mí me vino
el viento en contra
y me mojé
y nos reíamos
y nos reíamos.
Roberta Iannamico
Una combi blanca con el motor encendido, la puerta del conventillo abierta, la galería con plantas alineadas, un pibe con gorra blanca con la visera para atrás, ojotas negras, traje de baño de dos colores, toma cerveza del pico, botella de litro, un balcón con ropa colgada, una toalla violeta, un short fucsia, una remera verde fosforescente, dos faroles amarillos encendidos, dos carteles de vende, uno de alquila, cables como lianas que caen de las terrazas, llega Dolores, chau.
viernes, 26 de noviembre de 2010
lunes, 22 de noviembre de 2010
domingo, 21 de noviembre de 2010
“El tío Pepe leía los nombres de los pueblitos a los que había ido durante treinta años y decía ahí hay un molino arrocero, allá un boliche en el que una vez un viejo le cambió la menor de sus hijas a un amigo por una escopeta, toda esa ruta que en el mapa está señalizada como si fuera de pavimento en verdad es de tierra negra. El me contaba su vida ayudándose con el mapa, lo extendía en la mesa de la cocina y su dedo índice, grueso, se deslizaba sobre el papel de colores.”
Damián Ríos en Entrerrianos
sábado, 20 de noviembre de 2010
las paredes de un hotel de paso
con pocas estrellas
pintadas de celeste claro, gruesas,
de la década del 50
o de la edad de oro del sindicalismo
guardan un fin de semana
cerca del verano
un festival de música country
y un casamiento al lado del río
en el espejo enfrente de la cama
te veo, me ves
la manera hostil
que tenemos de querernos
afuera llueve
la ruta se enciende de verde
brotan vendedores de naranjas
debajo de sombrillas
sobre las banquinas
de la tierra por adopción
de Mónica y César.
el sol del invierno no quema.
En tu cabeza todos los balnearios
a la noche son iguales
fuera de temporada pierden sus
características propias para ser todos
viviendas arena mar
el dibujo de un pueblo fantasma
tiene una única pizzería abierta:
una graciosa escena familiar
donde el hijo y la madre se pelean
por la música que tiene que sonar
y las casas están todas solas
las casas están todas solas
Paz Levinson
El temporal levantó los techos
El temporal levantó los techos,
cambió los ruidos del lugar,
barajó caras, pasos, nadie
levantó la mano. Pronto llegará el frío,
más vale reunir hojas para el fuego
antes de acariciar los bloques húmedos
o dibujar una cara en la arena de la plaza.
A la hora del fastidio y los despertadores
la noche guardará su música para el cuadro siguiente.
Nada más que el agua bajo los pies que me llevan
a ninguna parte.
jueves, 18 de noviembre de 2010
miércoles, 17 de noviembre de 2010
lunes, 15 de noviembre de 2010
cabecita de árbol
"El origen de las especies" sale en diciembre, por Pánico el Pánico. Con prólogo de Diego Meret e ilustraciones de Feli.
jueves, 11 de noviembre de 2010
martes, 9 de noviembre de 2010
lunes, 8 de noviembre de 2010
las arcadas de mi infancia
El sábado fuimos al Delta, a la casa de Marina. Había poetas, editores y perros.
Algunos se encontraron en Retiro e hicieron todo el viaje juntos; yo, fiel a los imprevistos de último momento, fui sola: de mi casa a la estación de tren Lisandro de la Torre , de ahí a la estación fluvial de Tigre, de ahí en lancha colectiva hasta el Rama Negra. Como entre que salía la lancha y mi arribo a Tigre tenía media hora, decidí comer un sándwich de queso solo en un bar de ahí. ¡Error! Y nota fundamental: no ingerir alimentos antes de subir a un medio de transporte marítimo o acuatico en general, porque todos sabemos que un rio no es un mar por mas revuelto que este. Entre arcada y arcada recordaba las arcadas de mi infancia en los caminos de Ushuaia. Las tenía tan incorporadas que bastaba con pedirle a mi padre que parara el sheep para bajar al costado de la ruta a devolverle materia orgánica a la tierra que me vio nacer. Leímos poesía al atardecer, nos asustamos por el vuelo bajo de los murciélagos, tomamos con madurez el hecho de que los perros se hayan comido las prepizzas de la cena, conversamos, escuchamos a los 107 Faunos, dormimos, nos despertamos, etcétera.
sábado, 6 de noviembre de 2010
viernes, 5 de noviembre de 2010
miércoles, 3 de noviembre de 2010
a las 9 menos cuarto suena el despertador. una vez, dos, tres, cuatro, cinco, el gato se altera. lo apago. me levanto muy dormida, abro la ducha. la ducha: puede durar más de 30 minutos, 40, puede durar una hora. el agua es la felicidad. mientras me seco el pelo con la toalla y advierto que debería conseguir toallas nuevas antes de que éstas se desintegren, caliento agua para mate y dos tostadas de pan negro. prendo la radio, enciendo la computadora. leo diarios, chequeo mails. mate, mate, tostada, mate, mail, mate, mate, mate. hago la cama. me seco el pelo con secador, me pongo crema, me pongo las lentes de contacto, me pongo perfume, me pongo la cadenita del búho, me ato el pelo, me pongo la mochila, agarro la bicicleta. toma dos: meter la bicicleta en el ascensor sin dejar rastros en mi cuerpo. salgo del ascensor, saco la bicicleta, abro la puerta de la calle. ahora soy una bicivoladora feliz, saludo a los chinos del laverrap que también andan en bici y hacen las entregas: hola, chino; chau, chino; doblo por Matienzo hasta Libertador. Pampa, Libertador. Trazo una bicisenda mental. Le digo al chofer del 15 "qué me apurás, no ves que soy una bicicleta", respiro hondo, pedaleo, freno en los semáforos en rojo, soy una ciclista urbana que respeta las señales de tránsito. llego al trabajo sudada y colorada; el sol está muy fuerte, hay 30 grados hoy. cortaron la luz en el trabajo, somos 15 personas en el hall de entrada charlando y escuchando las canciones que toca un antropólogo forense en un piano donado. salimos al sol, nos sentamos debajo de un árbol, leemos, me acuesto, muerdo pastos, ¡qué ricos son los tallos! de repente la mente se dispara al 2002, un verano apacible en Posadas, la tierra roja, tereré, chapuzones, caminatas hasta Encarnación en búsqueda de telas y chucherías. el mundo es tan hermoso y extraño. a las dos de la tarde nos enteramos de que está Todorov haciendo la visita guiada.
lunes, 1 de noviembre de 2010
domingo, 31 de octubre de 2010
Estoy obsesionada con la muerte. Pienso en la muerte de mi primo, en la de mis abuelos, pienso qué va a pasar cuando se muera la gente que quiero y está viva, pienso cómo podría soportarlo. 2010, año piedra que parecía más simple, te recordaré como un tiempo de duelos y emociones violentas. Voy a terapia y hablo de la muerte, de la muerte de todos, de mi muerte. Matías me cuenta en La Flor de Almagro la muerte de su tía y de su amiga del trabajo. La amiga de Laly me cuenta la muerte de su novio. Leo a Inés: “Empiezo a escribir esta novela de nuevo. Será depresiva, pues estoy de malhumor, y cuando estoy mal, me choco la cabeza contra lo primero que encuentro; en cuanto tengo intimidad, voluntariamente ¡poink!, otra vez un espejo, es que estoy enferma de rabia, y estallo. Estoy enferma y no puedo creer que me voy a morir”. A veces voy por la calle y pienso ¡idiotas, no ven que todos vamos a morir!, y sigo caminando por Luis María Campos hasta la parada del 15. Pienso en la muerte de mi gato. ¡No me quiero morir, negociemos algo intermedio! Que no se muera nadie más o que, al menos, nos adelanten cómo sigue la cosa, un mapa con las indicaciones adónde llegar, un celular con línea abierta y libre para mandarme mensajes de texto con mi abuela, ¡algo! ¿Por qué se mueren todos? ¡No se mueran todos!
sábado, 30 de octubre de 2010
miércoles, 27 de octubre de 2010
La calle se hace peatonal desde el Obelisco. Es la mañana y la gente camina por el medio del asfalto. Hay chicos con guardapolvos, varones de traje y corbata, mujeres vestidas de oficina, hombres con ropa de trabajo, extranjeros, motoqueros que arrastran sus rodados con pesar, chicos de las manos de sus madres que llevan dibujos y los dejan en la puerta de la Casa Rosada. Algunos llevan flores. El sol pica en la nuca, los televisores encendidos en todos los bares de Diagonal Norte y montoncitos de personas con la nariz apoyada frente al monitor, la fila que serpentea por avenida de Mayo. Ahora está en nuestras manos que estemos a la altura y sepamos acompañar la oportunidad histórica de construir proyectos populares y colectivos que trasciendan a las personas.
¿Qué hacemos viviendo todos en Palermo si existe el aire de Devoto? ¡Qué Chacarita! ¡Qué Colegiales! !De-vo-to!. Las arboledas para pedalear de Devoto, las Santa Ritas de tres colores derramadas en las veredas de las casas de Devoto. Los balcones frescos. El café “Jonathan” de Beiró y Chivilcoy. El boulevard de esa calle. Y una pregunta que me hago y no me pude responder: ¿De qué sirven los lugares lindos si estamos lejos de la gente que queremos?
martes, 26 de octubre de 2010
viernes, 22 de octubre de 2010
martes, 19 de octubre de 2010
Corregimos poesía, palabra por palabra, como si fueran las piezas de un reloj muy importante, ubicado en algún lugar necesario o estratégico de la ciudad. La tarde derrumbándose sobre el cementerio de la Chacarita , la G del galpón, los modernos que entraban a comer pizza al Palacio de la, ¿o es el Imperio?, a ese lugar de paso y tibiamente de moda, la cadena para la bici que iba a comprar pero al final dejé sobre el mostrador para comparar precios, los momentos que van quedando atrás como ciudades que ya pasamos con el auto, es de noche y vamos escuchando música en inglés.
lunes, 18 de octubre de 2010
domingo, 17 de octubre de 2010
viernes, 15 de octubre de 2010
de Miguel Zavaleta
Amanece en la ruta, no me importa dónde estoy
me he dormido viajando y he soñado tan intenso
y en ese sueño yo me veía en ese auto, pero no
no era el mismo porque estaba todo roto en su interior
Este paisaje es tan extraño, se parece al de un tren eléctrico
esos árboles tienen contornos, darme cuenta es tan hermoso.
Y en ese sueño yo me veía en ese auto, pero no
no era el mismo porque tenía fuego en su interior, en su interior
A medida que aceleramos mis recuerdos se estremecen
y en un soplo veo proyectado como un film toda mi vida
Ya no se si el cielo esta arriba, abajo o dentro de mi
y aunque el paisaje sea tan extraño creo haber estado aqui.
Dónde voy, dónde estoy, quién soy yo, qué hora es, dónde estaré?
Si afuera no es noche, tampoco es de día
no hay tristezas, tan solo alegrías en mi corazón
Y ahora todo es una luz tan clara que a mi lado ya no hay nada
solo alegría, paz y armonía y esa luz que es tan tibia
y te prometo eso no era un sueño en ese auto estaba yo
y ese auto estaba todo roto y con fuego en su interior.
me he dormido viajando y he soñado tan intenso
y en ese sueño yo me veía en ese auto, pero no
no era el mismo porque estaba todo roto en su interior
Este paisaje es tan extraño, se parece al de un tren eléctrico
esos árboles tienen contornos, darme cuenta es tan hermoso.
Y en ese sueño yo me veía en ese auto, pero no
no era el mismo porque tenía fuego en su interior, en su interior
A medida que aceleramos mis recuerdos se estremecen
y en un soplo veo proyectado como un film toda mi vida
Ya no se si el cielo esta arriba, abajo o dentro de mi
y aunque el paisaje sea tan extraño creo haber estado aqui.
Dónde voy, dónde estoy, quién soy yo, qué hora es, dónde estaré?
Si afuera no es noche, tampoco es de día
no hay tristezas, tan solo alegrías en mi corazón
Y ahora todo es una luz tan clara que a mi lado ya no hay nada
solo alegría, paz y armonía y esa luz que es tan tibia
y te prometo eso no era un sueño en ese auto estaba yo
y ese auto estaba todo roto y con fuego en su interior.
hacer trámites de documentos de identidad, por ejemplo, renovar el pasaporte, me produce angustia. me hace acordar al trámite de migraciones, invierno, frío, muchos orientales en traje y ojotas, otro oriental pero del medio en topper blancas, tras la nacionalidad argentina. para qué, si después tuve que hacer papillon con el DNI que llegó a la dirección indicada seis meses después de lo previsto. como el primer buquebús que tomé después del viaje en buquebús que no fue y el reintegro del 80 por ciento de la totalidad de ambos pasajes y de mi capacidad respiratoria de ese entonces. estoy escribiendo mucho la palabra "tras" y no me gusta; es un souvenir de mi paso por el periodismo.
miércoles, 13 de octubre de 2010
El fin de semana, un grupo de Flanders me propuso, en el lapso de menos de una hora: trabajar en dos editoriales católicas, dar clases de latín pero eclesiástico, para lo cual debía hacer una especie de ¡reválida de mi título en el seminario!; quisieron convencerme de que el programa de filosofía en la UCA es “casi igual” al de la UBA. También me dijeron que por qué decía que era fuerte trabajar en el predio de la ex Esma y me preguntaron si me importaban "particularmente" los derechos humanos y otro dijo "bueh, los derechos humanos...". Mozo, una grapa. Perdonen por tantas comillas, pero, bueno, sepan entender que no fui yo la que dijo todo esto.
Estuve tentada de sacar el tema del aborto no punible, pero me contuve por esa diplomacia que me está dando la edad.
martes, 12 de octubre de 2010
"Nuestras clases dominantes han procurado siempre que los trabajadores no tengan historia, no tengan doctrina, no tengan héroes ni mártires. Cada lucha debe empezar de nuevo, separada de las luchas anteriores: la experiencia colectiva se pierde, las lecciones se olvidan. La historia aparece así como propiedad privada, cuyos dueños son siempre los dueños de todas las otras cosas".
Rodolfo Walsh entrevistado por Piglia, 1970
Rodolfo Walsh entrevistado por Piglia, 1970
viernes, 8 de octubre de 2010
miércoles, 6 de octubre de 2010
lunes, 4 de octubre de 2010
a la oficina le digo redacción. a la Esma le digo diario. donde dice "etarra" leo "errata", donde dice "claudicó" leo "caudillo". ¿necesito vacaciones o anteojos nuevos? también pienso que si me dieran alguna vez el Premio Nobel, esperaría a los periodistas con la misma cara de fastidio que Doris Leassing, sentada en el escalón de su casa, las canas crecidas, la falda sin planchar, las uñas largas: "Me lo dieron porque soy vieja y no se lo pueden dar a un muerto". es el violenciarrivismo de la literatura.
viernes, 1 de octubre de 2010
jueves, 30 de septiembre de 2010
miércoles, 29 de septiembre de 2010
Juan Carlos Piquete
La Fundéu BBVA, con motivo de la huelga general convocada en España para el próximo 29 de septiembre, indica que esta expresión, huelga general es una denominación común y que, por lo tanto, sus iniciales, h y g, han de figurar en minúscula.
En relación con dicha convocatoria, recuerda asimismo que piquete designa 'un grupo de personas que, pacífica o violentamente, intenta imponer o mantener una consigna de huelga', por lo que no debe llamarse piquete a una persona que forma parte de uno de estos grupos; en ese caso lo adecuado es usar la expresión miembro de un piquete o la palabra piquetero (excepto en Argentina, donde este término tiene un significado político más amplio).
Por ello, resultan impropias frases como «La muerte de un piquete frena las negociaciones» o «Los tres detenidos son piquetes que estaban impidiendo la entrada a la fábrica», en lugar de «La muerte de un piquetero frena las negociaciones» o «Los tres detenidos son miembros de un piquete que estaba impidiendo la entrada a la fábrica».
En relación con dicha convocatoria, recuerda asimismo que piquete designa 'un grupo de personas que, pacífica o violentamente, intenta imponer o mantener una consigna de huelga', por lo que no debe llamarse piquete a una persona que forma parte de uno de estos grupos; en ese caso lo adecuado es usar la expresión miembro de un piquete o la palabra piquetero (excepto en Argentina, donde este término tiene un significado político más amplio).
Por ello, resultan impropias frases como «La muerte de un piquete frena las negociaciones» o «Los tres detenidos son piquetes que estaban impidiendo la entrada a la fábrica», en lugar de «La muerte de un piquetero frena las negociaciones» o «Los tres detenidos son miembros de un piquete que estaba impidiendo la entrada a la fábrica».
el viernes hacemos picnic de hanami
Entrada
Vegetales frescos
Porciones lácteas
Plato principal
Humus
Cous cous
Carne de ave picante
Postre
Apple Machintosh a la batagliese
Budín de canela
Budín de mandarina
Vegetales frescos
Porciones lácteas
Plato principal
Humus
Cous cous
Carne de ave picante
Postre
Apple Machintosh a la batagliese
Budín de canela
Budín de mandarina
FANZINE, FUNZINE! Feria & Fest !
Tijera, cuter, tinta, corrector, pincel, plasticola y fotocopias, más y más fotocopias. El engendro del fanzine, con espíritu independiente se materializa y se multiplica en pequeñas editoriales con el sólo objetivo de expresar algo quizas aún imposible de comprender en tono mass media.
La imagen es el texto. El fanzine gráfico es ese producto que plasma cualquier línea o punto con actitud y sentimiento placentero. No hay nadie corrigiendo y cada uno es básicamente su propio papel. Sin la pretención del canvas, recorta un trozo de realidad del autor y lo baja como este puede, con más o menos cantidad de ilustración, de collage, de tipografias y demas pequeñeces que aguarda un fanzine.
La historia personal de cada uno está allí, pero sintetizada en temas cortos, o en alguna obsesión visual acompañada de un relato que también es fugaz, son estas las cosas que los fanzineros traducen a papel, porque no pueden esperar más y porque tienen las manos llenas de ideas para divulgar.
Buenos Aires Fanzine Fest le pone el valor a esta actitud, festejando la necesidad y la concreción de la expresión personal.
La imagen es el texto. El fanzine gráfico es ese producto que plasma cualquier línea o punto con actitud y sentimiento placentero. No hay nadie corrigiendo y cada uno es básicamente su propio papel. Sin la pretención del canvas, recorta un trozo de realidad del autor y lo baja como este puede, con más o menos cantidad de ilustración, de collage, de tipografias y demas pequeñeces que aguarda un fanzine.
La historia personal de cada uno está allí, pero sintetizada en temas cortos, o en alguna obsesión visual acompañada de un relato que también es fugaz, son estas las cosas que los fanzineros traducen a papel, porque no pueden esperar más y porque tienen las manos llenas de ideas para divulgar.
Buenos Aires Fanzine Fest le pone el valor a esta actitud, festejando la necesidad y la concreción de la expresión personal.
9 de Octubre, de 16 a 21 hs
Thames 1885
lunes, 27 de septiembre de 2010
Rodrigo viene a buscarme a la salida del profesorado. Es de noche y hace frío, y llevo en la cara el cansancio de toda la semana: de lunes a viernes me levanto a los 6, me baño, desayuno, me seco el pelo, tomo el 67 hasta el subte D, el subte D hasta Tribunales. De 7.30 a 13.30, soy la hija que mis padres quieren, llevo el pelo atado y leo expedientes. De 13.30 en adelante, soy la que quiero yo. Salgo de Tribunales y almuerzo algo liviano en La Giralda u otro bar del centro. De 15 a 17, leo o hago la tarea de latín. De 17 a 18.30, camino por Corrientes buscando saldos o libros que me estén buscando a mí. De 19 a 23, curso, todos los días. Llego a las 12 a mi casa, como/trago la comida que mi madre me deja sobre la mesada y miro el último envío del noticiero. No tengo celular, no veo más tele que las noticias, el mundo es lo que vivo. Tanto es así que me enteré por un profesor, en el pasillo del segundo piso, antes de entrar a cursar alguna lengua clásica, de la muerte de María Gabriela Epúmer. Todavía no salimos con Rodrigo, pero me gusta y yo le gusto también; me doy cuenta. Unos días antes hubo un allanamiento en la sala donde trabajo, nada emocionante sino decepcionante. La secretaría del juzgado penal nos pidió a un companero y a mi que nos quedaramos como testigos oculares; a Rodrigo lo mandar a hacer lo mismo desde la Superintendencia. Así, estamos "viendo" el allanamiento hasta las 6 de la tarde. Ese día decidí no ir a cursar; estaba cansada, aunque sólo tuve que usar mis ojos. Salí del Palacio de Justicia, crucé Corrientes hasta Talcahuano, entré en una disquería y salí con "Sinfonías para adolescentes".
No me acuerdo de la primera vez que me invitó a salir Rodrigo, pero sí me acuerdo de una vez que pasó a buscarme por el teatro Ópera, a la salida de un recital de Charly; me esperaba tomando una cerveza helada entre los potus y las paredes verde agua de Las Cuartetas. Aunque Rodrigo insiste con llevarme a un recital de Pappo; me niego sistemáticamente, porque Pappo me da miedo, me da miedo la posibilidad de que se enoje; no sé, me imagino al público con un montón de hombres de pelo largo ondeado, con camperas de cuero, ya entrando en los 40. Rodrigo tiene un hermano que trabaja vendiendo boletos de colectivo en Once, una mamá docente y un papá cuyo oficio no recuerdo. Viven todos juntos en una casa en Parque Chacabuco. A Rodrigo le encanta su barrio y adora a sus amigos, con quienes rigurosamente come dos veces por semana y va a ver a Ferro. Rodrigo es abogado, fuma, tiene pelo negro y cuando sonríe, que es seguido, los ojos se le ponen como dos guiones. Cuando no tengo que estudiar y me da pereza volver hasta mi casa después de trabajar hasta que se haga la hora de ir a cursar, voy al cine por el centro. En el cine de Cerrito dan películas europeas contemporáneas y cine no tan comercial, "Ocho mujeres", "La boda", "El último beso". En el Cosmos, dan cine documental, algo de Cortázar, una catalana, "En construcción", elogiada urbi et orbi, aclamada por la crítica y mis bostezos. En el piso donde trabaja Rodrigo, da el sol todo el día; sus compañeras son tres mujeres lindas que lo quieren y lo cuidan (de mí). Rodrigo no usa mail, o lo usa muy poco, o lo usa menos que yo, que lo uso bastante. Para las fiestas de fin de año, solemos tener tres días libres y un medio asueto; es nochebuena, Rodrigo se conecta por primera vez al MSN; chateamos.
No me acuerdo de la primera vez que me invitó a salir Rodrigo, pero sí me acuerdo de una vez que pasó a buscarme por el teatro Ópera, a la salida de un recital de Charly; me esperaba tomando una cerveza helada entre los potus y las paredes verde agua de Las Cuartetas. Aunque Rodrigo insiste con llevarme a un recital de Pappo; me niego sistemáticamente, porque Pappo me da miedo, me da miedo la posibilidad de que se enoje; no sé, me imagino al público con un montón de hombres de pelo largo ondeado, con camperas de cuero, ya entrando en los 40. Rodrigo tiene un hermano que trabaja vendiendo boletos de colectivo en Once, una mamá docente y un papá cuyo oficio no recuerdo. Viven todos juntos en una casa en Parque Chacabuco. A Rodrigo le encanta su barrio y adora a sus amigos, con quienes rigurosamente come dos veces por semana y va a ver a Ferro. Rodrigo es abogado, fuma, tiene pelo negro y cuando sonríe, que es seguido, los ojos se le ponen como dos guiones. Cuando no tengo que estudiar y me da pereza volver hasta mi casa después de trabajar hasta que se haga la hora de ir a cursar, voy al cine por el centro. En el cine de Cerrito dan películas europeas contemporáneas y cine no tan comercial, "Ocho mujeres", "La boda", "El último beso". En el Cosmos, dan cine documental, algo de Cortázar, una catalana, "En construcción", elogiada urbi et orbi, aclamada por la crítica y mis bostezos. En el piso donde trabaja Rodrigo, da el sol todo el día; sus compañeras son tres mujeres lindas que lo quieren y lo cuidan (de mí). Rodrigo no usa mail, o lo usa muy poco, o lo usa menos que yo, que lo uso bastante. Para las fiestas de fin de año, solemos tener tres días libres y un medio asueto; es nochebuena, Rodrigo se conecta por primera vez al MSN; chateamos.
domingo, 26 de septiembre de 2010
sábado, 25 de septiembre de 2010
Anoté las “ideas principales” en un anotador de Tusquets que simula un libro y que a mi compañera P le gusta. Una es que me gusta las historias que cuenta L de su pueblo y de otros pueblos. Por ejemplo: el novio de P antes de ser su novio le mandaba mails desde su pueblo contándole que recién terminaba de comer un conejo al disco con sus amigos y que había ido a la computadora a escribirle; lo tituló “Qué ganas de prender la computadora”. Después, otro mail contándole que había salido a cazar perdices y que tiró 20 veces y no le dio ni a un árbol, con lo cual consideraba que su conciencia ecológica no era tan mala. L es de un pueblo mínimo en de Entre Ríos y su familia es alemana. En la hora del almuerzo L me cuenta historias saerianas de sus vestidos gastados para Navidad, pero limpísimos, y escuchamos música de Seattle. La suegra de L dice que el futuro del vidrio está en Seattle.
Después, el otro día, en el almuerzo también, nos dimos cuenta C, P y yo que las tres habíamos estado en la misma comunidad en el sur. P dice que son un toque fundamentalistas, pone de ejemplo la cuestión de los baños secos. P2 se horrorizo al escuchar la sola posibilidad de un baño seco; igual no se escuchó con claridad su argumerntación porque estaba muy disfónica luego de un recital. L tiene historias de pueblo soleadas, ahora se va en auto hasta el norte de Santa Fe, casi en el límite con Chaco, a un casamiento. Yo le dije que me hacía acordar a "Familia rodante", pero no la vio; le conté la mitad de la película, hice hincapié en la risa del público israelí e introduje la posibilidad de que las cosas que nos hacen reír en Argentina y en Israel sean parecidas, en cuanto a temas familiares, porque ambos países tienen costumbres parecidas, dije “los israelíes en un punto son italianos”. Los viernes solemos hacer un picnic en el jardín, como todavía no llevamos lonas y los elementos necesarios, bajamos con cartones y tuppers haciendo equilibrio. Tal vez viene un micro con 80 chicos a una visita guiada y ven a 6 chicas sentadas en el pasto, hablando con las manos, y desencaja un poco. Coincide nuestro hambre con la hora de almuerzo de los obreros, es obvio que coincide porque mis companeras huelen el asado y se sugestionan, cosa que a mí no me pasa. Sobre todo después de la historia del hombre del hacha en Parque Centenario que contó C esta semana.
viernes, 24 de septiembre de 2010
sección ·contratapa·
[ una posible lectura para la contratapa cartonera de
Haikus Gordos, de Belén Iannuzzi, por Alfonsina Brión.
Editado por LPC, colección Gilda Vive, 2010 ]
jueves, 23 de septiembre de 2010
una foto
en un lugar
como un Taj Mahal
pantalones livianos, sueltos,
postura de loto,
es de día y atrás
uno, dos, tres, cuatro personas
fuera de cuadro,
ligustrinas cortadas con prolijidad,
dos pinos, tres arbustos no identificados
una foto de un Taj Mahal
como el cantante de rock que más te gusta
y nunca te va a invitar a salir,
una fuente que hace destrezas,
I love this picture
Hola, estás radiante, beso grande
Qué cute
Ke buena!!
miércoles, 22 de septiembre de 2010
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