martes, 22 de abril de 2008
viernes, 11 de abril de 2008
Se enciende y apaga
como un tubo fluorescente gastado.
Se le deshilachan los ojos
en cintitas de agua.
Desde su cama contempla
la desolación del paisaje,
diversas perspectivas de la nostalgia:
bollos de pañuelos de papel,
ceniceros,
luz,
el teléfono
que no sonará
en todo el día.
Y las paredes
sólo dicen lenguaje.
como un tubo fluorescente gastado.
Se le deshilachan los ojos
en cintitas de agua.
Desde su cama contempla
la desolación del paisaje,
diversas perspectivas de la nostalgia:
bollos de pañuelos de papel,
ceniceros,
luz,
el teléfono
que no sonará
en todo el día.
Y las paredes
sólo dicen lenguaje.
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