Mi hermano Mariano ve así
domingo, 31 de octubre de 2010
Estoy obsesionada con la muerte. Pienso en la muerte de mi primo, en la de mis abuelos, pienso qué va a pasar cuando se muera la gente que quiero y está viva, pienso cómo podría soportarlo. 2010, año piedra que parecía más simple, te recordaré como un tiempo de duelos y emociones violentas. Voy a terapia y hablo de la muerte, de la muerte de todos, de mi muerte. Matías me cuenta en La Flor de Almagro la muerte de su tía y de su amiga del trabajo. La amiga de Laly me cuenta la muerte de su novio. Leo a Inés: “Empiezo a escribir esta novela de nuevo. Será depresiva, pues estoy de malhumor, y cuando estoy mal, me choco la cabeza contra lo primero que encuentro; en cuanto tengo intimidad, voluntariamente ¡poink!, otra vez un espejo, es que estoy enferma de rabia, y estallo. Estoy enferma y no puedo creer que me voy a morir”. A veces voy por la calle y pienso ¡idiotas, no ven que todos vamos a morir!, y sigo caminando por Luis María Campos hasta la parada del 15. Pienso en la muerte de mi gato. ¡No me quiero morir, negociemos algo intermedio! Que no se muera nadie más o que, al menos, nos adelanten cómo sigue la cosa, un mapa con las indicaciones adónde llegar, un celular con línea abierta y libre para mandarme mensajes de texto con mi abuela, ¡algo! ¿Por qué se mueren todos? ¡No se mueran todos!
sábado, 30 de octubre de 2010
miércoles, 27 de octubre de 2010
La calle se hace peatonal desde el Obelisco. Es la mañana y la gente camina por el medio del asfalto. Hay chicos con guardapolvos, varones de traje y corbata, mujeres vestidas de oficina, hombres con ropa de trabajo, extranjeros, motoqueros que arrastran sus rodados con pesar, chicos de las manos de sus madres que llevan dibujos y los dejan en la puerta de la Casa Rosada. Algunos llevan flores. El sol pica en la nuca, los televisores encendidos en todos los bares de Diagonal Norte y montoncitos de personas con la nariz apoyada frente al monitor, la fila que serpentea por avenida de Mayo. Ahora está en nuestras manos que estemos a la altura y sepamos acompañar la oportunidad histórica de construir proyectos populares y colectivos que trasciendan a las personas.
¿Qué hacemos viviendo todos en Palermo si existe el aire de Devoto? ¡Qué Chacarita! ¡Qué Colegiales! !De-vo-to!. Las arboledas para pedalear de Devoto, las Santa Ritas de tres colores derramadas en las veredas de las casas de Devoto. Los balcones frescos. El café “Jonathan” de Beiró y Chivilcoy. El boulevard de esa calle. Y una pregunta que me hago y no me pude responder: ¿De qué sirven los lugares lindos si estamos lejos de la gente que queremos?
martes, 26 de octubre de 2010
viernes, 22 de octubre de 2010
martes, 19 de octubre de 2010
Corregimos poesía, palabra por palabra, como si fueran las piezas de un reloj muy importante, ubicado en algún lugar necesario o estratégico de la ciudad. La tarde derrumbándose sobre el cementerio de la Chacarita , la G del galpón, los modernos que entraban a comer pizza al Palacio de la, ¿o es el Imperio?, a ese lugar de paso y tibiamente de moda, la cadena para la bici que iba a comprar pero al final dejé sobre el mostrador para comparar precios, los momentos que van quedando atrás como ciudades que ya pasamos con el auto, es de noche y vamos escuchando música en inglés.
lunes, 18 de octubre de 2010
domingo, 17 de octubre de 2010
viernes, 15 de octubre de 2010
de Miguel Zavaleta
Amanece en la ruta, no me importa dónde estoy
me he dormido viajando y he soñado tan intenso
y en ese sueño yo me veía en ese auto, pero no
no era el mismo porque estaba todo roto en su interior
Este paisaje es tan extraño, se parece al de un tren eléctrico
esos árboles tienen contornos, darme cuenta es tan hermoso.
Y en ese sueño yo me veía en ese auto, pero no
no era el mismo porque tenía fuego en su interior, en su interior
A medida que aceleramos mis recuerdos se estremecen
y en un soplo veo proyectado como un film toda mi vida
Ya no se si el cielo esta arriba, abajo o dentro de mi
y aunque el paisaje sea tan extraño creo haber estado aqui.
Dónde voy, dónde estoy, quién soy yo, qué hora es, dónde estaré?
Si afuera no es noche, tampoco es de día
no hay tristezas, tan solo alegrías en mi corazón
Y ahora todo es una luz tan clara que a mi lado ya no hay nada
solo alegría, paz y armonía y esa luz que es tan tibia
y te prometo eso no era un sueño en ese auto estaba yo
y ese auto estaba todo roto y con fuego en su interior.
me he dormido viajando y he soñado tan intenso
y en ese sueño yo me veía en ese auto, pero no
no era el mismo porque estaba todo roto en su interior
Este paisaje es tan extraño, se parece al de un tren eléctrico
esos árboles tienen contornos, darme cuenta es tan hermoso.
Y en ese sueño yo me veía en ese auto, pero no
no era el mismo porque tenía fuego en su interior, en su interior
A medida que aceleramos mis recuerdos se estremecen
y en un soplo veo proyectado como un film toda mi vida
Ya no se si el cielo esta arriba, abajo o dentro de mi
y aunque el paisaje sea tan extraño creo haber estado aqui.
Dónde voy, dónde estoy, quién soy yo, qué hora es, dónde estaré?
Si afuera no es noche, tampoco es de día
no hay tristezas, tan solo alegrías en mi corazón
Y ahora todo es una luz tan clara que a mi lado ya no hay nada
solo alegría, paz y armonía y esa luz que es tan tibia
y te prometo eso no era un sueño en ese auto estaba yo
y ese auto estaba todo roto y con fuego en su interior.
hacer trámites de documentos de identidad, por ejemplo, renovar el pasaporte, me produce angustia. me hace acordar al trámite de migraciones, invierno, frío, muchos orientales en traje y ojotas, otro oriental pero del medio en topper blancas, tras la nacionalidad argentina. para qué, si después tuve que hacer papillon con el DNI que llegó a la dirección indicada seis meses después de lo previsto. como el primer buquebús que tomé después del viaje en buquebús que no fue y el reintegro del 80 por ciento de la totalidad de ambos pasajes y de mi capacidad respiratoria de ese entonces. estoy escribiendo mucho la palabra "tras" y no me gusta; es un souvenir de mi paso por el periodismo.
miércoles, 13 de octubre de 2010
El fin de semana, un grupo de Flanders me propuso, en el lapso de menos de una hora: trabajar en dos editoriales católicas, dar clases de latín pero eclesiástico, para lo cual debía hacer una especie de ¡reválida de mi título en el seminario!; quisieron convencerme de que el programa de filosofía en la UCA es “casi igual” al de la UBA. También me dijeron que por qué decía que era fuerte trabajar en el predio de la ex Esma y me preguntaron si me importaban "particularmente" los derechos humanos y otro dijo "bueh, los derechos humanos...". Mozo, una grapa. Perdonen por tantas comillas, pero, bueno, sepan entender que no fui yo la que dijo todo esto.
Estuve tentada de sacar el tema del aborto no punible, pero me contuve por esa diplomacia que me está dando la edad.
martes, 12 de octubre de 2010
"Nuestras clases dominantes han procurado siempre que los trabajadores no tengan historia, no tengan doctrina, no tengan héroes ni mártires. Cada lucha debe empezar de nuevo, separada de las luchas anteriores: la experiencia colectiva se pierde, las lecciones se olvidan. La historia aparece así como propiedad privada, cuyos dueños son siempre los dueños de todas las otras cosas".
Rodolfo Walsh entrevistado por Piglia, 1970
Rodolfo Walsh entrevistado por Piglia, 1970
viernes, 8 de octubre de 2010
miércoles, 6 de octubre de 2010
lunes, 4 de octubre de 2010
a la oficina le digo redacción. a la Esma le digo diario. donde dice "etarra" leo "errata", donde dice "claudicó" leo "caudillo". ¿necesito vacaciones o anteojos nuevos? también pienso que si me dieran alguna vez el Premio Nobel, esperaría a los periodistas con la misma cara de fastidio que Doris Leassing, sentada en el escalón de su casa, las canas crecidas, la falda sin planchar, las uñas largas: "Me lo dieron porque soy vieja y no se lo pueden dar a un muerto". es el violenciarrivismo de la literatura.
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