jueves, 29 de septiembre de 2011

ayer falté a yoga porque me dolía todo el cuerpo. no me acuerdo qué movimientos hicimos el lunes como para sentir tanto dolor. me bajé antes del 15 y me fui a dormir una siesta. ayer también salieron los libros de poesía nuevos de Blatt, Charly Gradín y Godoy; quiero leerlos a los tres ya. ¿estarán mañana en La Usina? Otra cosa: mañana nos mudamos a una parte del edificio que es una especie de Pompidou hermoso. el predio en primavera se llena de luz y de orquídeas del aire. en invierno, es oscuro y húmedo como un bosque de Tim Burton. hoy vamos al Colón con dos compañeras del trabajo a escuchar a la Filarmónica de Buenos Aires. hace mil que no voy al Colón, creo que desde que tocó Spinetta. hace un mes que tengo una cartera cautiva en el 5 asec de Las Cañitas. me molesta que los taxistas no entiendan que los ciclistas somos nuevos actores en el gran ballet del tránsito porteño y mundial. tengo que ahorrar.

miércoles, 28 de septiembre de 2011

¡ay!


la estoy pasando peor que él 
el año pasado, publiqué un libro de poesía en el que una familia surcaba la patagonia de punta a punta en un renault 18. ahora, los conductores del auto se la están poniendo voluntariamente contra un árbol. estoy escribiendo otro libro.

lunes, 26 de septiembre de 2011

festival por la ley de indentidad de género


El VIERNES 30 organizamos un mitín para leer, tocar e intervenir La Usina a favor de la Ley de Identidad de Género,
para que todas y todos podamos decidir por nuestras identidades, para ser lo que queramos ser. ¡A la diferencia la hacemos colectivamente! (VER DIBUJO ALUSIVO EN EL FLYER)

El mitín:

Proclamas x Belén Iannuzzi, Mariano Blatt y Cecilia Eraso

Canciones de Esteban García, Paula Trama y Mugre

Santiago Villanueva hace una intervención

¡Ojalá durara para siempre! Por lo menos esa noche...


También vamos a dibujar y movernos entre las sillas.

Especial estreno: llegaron las USIS (las pizzas de Usina, caseras y baratas). Nos vemos el viernes a la noche, no lleguen muy tarde. La dirección, por mensaje.
ayer en Purr, Sol Echevarría leyó este poema que me encanta de Beatriz Vignoli.


El bar de la estación de Valentín Alsina

Paisaje de desván de cosas inconclusas y ya viejas
arrumbadas sin orden.
La luz dorada de la tarde de verano
lo vuelve bello como una mano muerta.

El andén silencioso sin los trenes.
Tu Citroen estacionado afuera.
Si esto fuera una película francesa,
vendríamos huyendo de algo.

Nos sentamos en el bar casi desierto
por donde el tiempo hace veintiséis años que no pasa.
Las paredes son de un verde espeso, como en un óleo
y los espejos parecen aguas estancadas.
En el silencio antiguo, el tiempo se ahonda
y reconozco, en los bananeros iluminados por el sol
al otro lado de las vías de maniobras, un lugar de mi infancia.
La puerta del bar enmarca ese fragmento de otro tiempo
que aquí, al sur de todo, se ha conservado intacto.

Allá está la cortina de tiras de hule
de cuyas estrías guardo un recuerdo táctil.
Aquellas cortinas venían multicolores
y hacían "flap, flap, flap" cuando se las atravesaba
a gran velocidad y baja altura
siendo niños, sin una imagen que cuidar.
Ah, volver a ser así de leves.
Irnos de todo. Irnos de nuestras vidas.
Pagar todas las deudas y vender todo
y venirnos a vivir aquí y ahora,
de vacaciones por toda la eternidad
al presente que es nunca.

Mirás por la ventana como desde un tren.
Quizás estemos realmente huyendo de algo.
Tu cara blanca, dorada por la luz
es absoluta, como en un óleo de Hopper.
Hablar, decir "la luz", decir "Hopper", es arruinarlo todo.
En realidad, no deberíamos decir nada.
Sólo tenemos esto. El sol que cae.
Aquel edificio que lo tapa.

domingo, 25 de septiembre de 2011

mientras doy vuelta
las tostadas
a dos cuadras 
estás tomando un café con leche
pienso en la proximidad.

en mi casa, da el sol a la mañana
en la tuya, a la tarde
podríamos pasar las primeras en la mía
las segundas en la tuya
y a la noche hacer random de hogar
ver toda la nouvelle vague
todo kieslowski
todo el nuevo cine de alemania.

es demasiado teórico, dijiste
es demasiado práctico, dije
y puse el libro como un escudo
para protegerme de vos.

"Un escritor no es más que un ser humano preparado para clasificar esa información destinada a la nostalgia y editarla envasada en un recipiente idóneo -un relato, una novela- con el fin de provocar inquietud, odio, placer, terror, melancolía. Para cumplir ese deber, el acusado se entrena en el uso de la lengua. Lo que llaman inspiración en general se puede entender como acatamiento de órdenes".


Damián Ríos en "El perro del poema", 2004.

martes, 20 de septiembre de 2011

mañana, llega la primavera


no lo puedo creer. al fin, los días tienen más luz y no me cuesta tanto salir de la cama. Ana nos invita a esta terraza.

lunes, 19 de septiembre de 2011

oído en el colectivo

"y si no te podés ir de vacaciones, te sacás un pase para las piletas de la costanera y a la noche vas al hipódromo. es como estar en mar del plata".

viernes, 16 de septiembre de 2011

hoy miguel grinberg me mandó un mail titulado "estamos en el viento del Universo".

un sueño obvio que tuve

aníbal fernández estaba nadando en una pileta grande, olímpica. venía la mujer, morocha, me decía, tomá, te lo dejo, yo aprendí francés, alemán, él no vio nada. aníbal fernández salía de la pileta y me pedía que lo ayudara con la toalla amarilla.
hoy, en el congreso al que estamos yendo con p, hablaron de los tipos textuales y de las comunidades lingüísticas, de la lengua base y de la lengua meta. después, almorzamos empanadas en un lugar mínimo en pueyrredón y guido, tenía una mesa larga de mármol, flores nuevas de colores, las empanadas riquísimas y bastante barato. volvimos a seguir escuchando expositores y en un recreo corto fuimos a la escalera a tomar sol. las tipas de la avenida alcorta están empezando a florecer. en mi casa, empezó a florecer la santa rita. ahora en la tele pasan "la batalla de la tablada", el cronista era nada más ni nada menos que daniel hadad con bigotes. la batalla d ela tablada por crónica tevé a la medianoche parece de fogwill.

martes, 13 de septiembre de 2011


¿Las drogas influyeron en tu escritura?
Puede ser, por ejemplo, en lo que escribí sobre Castaneda, que está en “Ensayos bonsái”. Yo sabía que el tema Castaneda no es muy “cool” y está mal visto desde un montón de lados, si bien en algún momento fue como un furor. Pero a mí no me importaba, y sentía que si a mí me importaba escribir sobre eso, tenía que hacerlo. Esa experiencia fue después de mis 21 años, durante el viaje que hice, después de estar meando y cagando en el piso, y viviendo en una choza en el Amazonas, y de vivir en La Paz, Bolivia, como un salvaje.

jueves, 8 de septiembre de 2011


el bosque de la noche

sola en el bosque de noche
hice fuerza con mis brazos
arranqué una araucaria
las raíces tenían
casas niños cajas
cunas botas piedras
todas las casas
en las que ya no vivimos
todas las rutas atrás
los manteles
bicicletas con ruedas auxiliares
las raíces tenían
un bosque de noche
sin camino de vuelta.

martes, 6 de septiembre de 2011

la poda

los zorzales están perdidos,
ayer podaron los árboles.

los hombres habrán dejado
sus nidos con las ramas
tirados adentro de un contenedor.

los obreros levantaron
una casa de madera
al lado de la ventana,
seguro pasaremos el verano juntos,
como extraños compartiremos lo cotidiano
el almuerzo, las conversaciones,
las ganas de que el trabajo termine rápido.

pienso en las cosas que separan
a las personas,
en las casas que se deshacen,
en los zorzales que se pierden
después de la poda.


lunes, 5 de septiembre de 2011

ojalá fuera un cuento de carver

el sábado, mientras le contaba algo muy feo a F, empezó a subirme la fiebre. era un día de sol primaveral, la gente andaba en mangas cortas por la calle, siempre algún fanático en ojotas, bueh. ahí me di cuenta de que a la mañana había estado con fiebre, cuando fui a la tintorería y cuando llegué al taller de marcos. por eso estaba tan cansada y me había costado levantarme. es más, la noche anterior también había tenido fiebre, porque me desperté muy traspirada y yo tiendo más a temblar de frío de noche. F me dio un ibupirac 600, como seguíamos charlando y a mí me dolía el cuerpo, mordí la mitad de otro de 600, es decir, 900 de ibuprofeno lograron bajarme la temperatura a 37. caminé por federico lacroze hasta mi casa e hice una parada estratégica en la farmacia. dormí muchas horas, sólo me despertaban el gato y las ganas de ir al baño. no desgrabé las dos entrevistas que tengo pendientes, sólo avancé algo más en el libro de fogwill. mi gato no para de maullar, no entiendo qué le pasa, si tiene comida, agua, piedritas, creo que quiere salir al sol porque cambió la luz. también hice la dilución de glóbulos del remedio homeopático que tomo hace años. ojalá se tratara de un cuento de carver. 

lunes

-hola, uno veinte, por favor.

-ppppiiiiiiippppp.

-tenés que avisarme, nena, si es con tarjeta.

-ah, es que pensé que me había visto.

-no, vos no pienses.


viernes, 2 de septiembre de 2011

mi profesora de yoga dice que está contenta porque dejé de usar joggings anchos y empecé a usar calzas. yo le digo yoga pero es iyengar. iyengar es un señor que tiene más de 90 años. tuvo una infancia llena de enfermedades de india de la época (malaria, tuberculosis) y en la adolescencia le dijeron que iba a tener siempre esa mala salud. a los 15 aprox. empezó a practicar yoga. y a lo largo de su vida fue desarrollando su método, que toma las posturas del yoga y las desarma. también toma elementos, que ayudan a alcanzar las posturas gradualmente, como sogas, telas, arneses, barra, ladrillos de madera. algunos lo llaman el yoga de la perfección. practico iyengar hace un año, me paro de cabeza, hago la media vertical, doy vueltas cabeza abajo en una hamaca, y esto recién empieza! el iyengar ha cambiado mi vida! en iyengar no importa la destreza, sino tomar conciencia de los límites del propio cuerpo e ir expandiéndolos. algo parecido hacen en una disciplina que se llama antigimnasia, de una francesa, según me contó una compañera de redacción hace un tiempo. cuando hacés ejercicio te sentís mejor anímicamente, físicamente, dormís mejor, comés mejor. no entiendo cómo el ejercicio no es la droga de la época. hacer ejercicio templa el espíritu, como la poesía.  
leyendo a Fogwill me siento a salvo de todo.