lunes, 20 de junio de 2011

sábado, 18 de junio de 2011

un poema de David Lehman

Cuando una mujer ama a un hombre

Cuando dice margarita quiere decir daiquiri
Cuando dice quijotesco quiere decir voluble.
Y cuando dice “No pienso volver a hablarte”
quiere decir “Vení, abrazame ahora
que estoy parada sin consuelo frente a la ventana”.

Se supone que él ya sabe eso.

Cuando un hombre ama a una mujer, él está en Nueva York y ella en Virginia
o él escribe en Boston y ella lee en Nueva York,
o ella tiene puesto un sweater y unos anteojos oscuros en Balboa Park y él
rastrilla hojas en Ítaca
o él maneja hacia East Hampton y ella está parada sin consuelo
frente a la ventana mirando la bahía
por donde está pasando una regata con muchas velas de colores
mientras él está atascado en el tráfico de una autopista en Long Island.

Cuando una mujer ama a un hombre es la una y diez de la mañana
ella está dormida él está mirando el resumen deportivo comiendo pretzels
tomando limonada
y dos horas después se despierta y a los tumbos llega a la cama
donde ella sigue dormida y está tibia.

Cuando ella dice mañana quiere decir dentro de tres o cuatro semanas,
Cuando ella dice “Ahora estamos hablando de mí”,
él se calla. Su mejor amiga llega y dice:
“¿Qué pasa, se murió alguien?”.

Cuando una mujer ama a un hombre, salen
a nadar desnudos en un arroyo
un día espléndido de julio
con el sonido de las cascadas como una risa ahogada
del agua corriendo sobre el canto rodado,
y no hay nada extraño en el universo.

Las manzanas maduras se burlan de ellos
¿Qué otra cosa pueden hacer sino comer?

Cuando él dice “Estamos en una época de transición”
“Lo tuyo es muy original”, responde ella
seca como el martini que está tomando.

Pelean todo el tiempo
Es divertido
¿Qué te debo?
Empecemos por una disculpa
Está bien, perdón, cabeza de papa.

Un cartel se levanta diciendo “Risas”
Es una película muda.
“Me cogieron sin un solo beso”, dice ella
“Y si querés podés citarme en eso”
que suena fabuloso en un acentro británico.

Un año se separaron siete veces y otras nueve amenazaron con hacerlo.

Cuando una mujer ama a un hombre, quiere que él la espere en el aeropuerto
de un país extranjero en un jeep.
Cuando un hombre ama a una mujer, está ahí. No se queja de que llegue dos horas tarde
y no haya nada en la heladera.

Cuando una mujer ama a un hombre, quiere quedarse despierta.
Es como un chico llorando
Cuando anochece porque no quiere que el día se termine.

Cuando un hombre ama a una mujer, la mira dormir, pesando:
como la medianoche a la luna, el sueño es al amado.
Miles de luciérnagas le guiñan el ojo
Las ranas suenan como cuerdas
de una orquesta cuando afina.
Las estrellas cuelgan como pendientes con la forma de uvas.


Traducido por Valeria Meiller

jueves, 16 de junio de 2011

¨Una vez más, el humo se disolvía lentamente, revelando las vías del ferrocarril, que iban estrechándose a medida que se alejaban por entre los negros y resquebrajados muros traseros de las casas, bajo un cielo blanco como leche de almendras.
Ganin se habría sentido mucho más tranquilo si hubiese ocupado una habitación al otro lado del pasillo, si tuviera el dormitorio de Podtiaguin o el de Klara, desde cuyas ventanas se veía una calle bastante triste que, a pesar de estar cortada por un paso a nivel, tenía la ventaja de ofrecer a la vista pálidas y seductoras distancias. Las vías del paso a nivel eran continuación de aquellas que Ganin veía desde su ventana, por lo que nunca pudo desprenderse de la idea de que los trenes pasaban, invisibles, a través de la casa¨.

de Mashenka, Vladimir Nabokov

lunes, 13 de junio de 2011

domingo, 12 de junio de 2011

es difícil el invierno para mí. 

viernes, 10 de junio de 2011

jueves, 9 de junio de 2011

es nena

nació hoy, jueves 9 de junio, a las 16.10. le pusimos de nombre Cítrica

miércoles, 8 de junio de 2011

poesía en el mar


No tengo el programa completo, pero sé que leen Mariano Blatt y mi buena amiga y editora Marina Gersberg. Es en Mar del Plata.

otro caso


de un lector con el dedo meñique alzado.


también el fin del mundo
puede ser un hombre
que emerge de la pampa húmeda
una noche negra
galopando a caballo
lleva una capa oscura
una antorcha en la mano
el caballo se pone en dos patas
relincha enojado
el hombre dice algo
en un idioma que no entiendo
islandés o euskera
ahora corre en círculos
con la antorcha en alto
el fin del mundo
puede ser un hombre
que emerge de la pampa húmeda
una noche negra
galopando a caballo.

martes, 7 de junio de 2011

me imagino el fin del mundo
como un atardecer
en los bosques de Palermo
los títulos que suben por el cielo rosa
los patos en el lago
los pochocleros venden dos por uno
regalan algodones un poco quemados
las chicas en rollers
corren carerras
se caen
se levantan
se lastiman las rodillas
en amarillo: esto es todo, amigos.

viernes, 3 de junio de 2011

Kant, Rawls, Habermas


mi amiga Maca es una genia con laudos y dará esta charla. 
si me querés regalar algo, regalame un mapa del mundo. el mundo me encanta. el mundo y lo que hay en él.

jueves, 2 de junio de 2011

miércoles, 1 de junio de 2011

"No es importante que se rastree la vida de un escritor. Un escritor está en sus personajes y cuanto más  disimulado, mejor. Pero la vida de un escritor no es importante, no es como la vida de un actor. Ahora la vida de un escritor se ha convertido en una especie de show, o algo por el estilo, donde se da una entrevista y qué sé yo. La vida de un escritor tiene que ver con el trabajo y la atención que les ponga a sus personajes. Todo lo otro es lindo, es halagador y estimulante, pero la verdad es que dispersa un poco de lo que se tiene que hacer".

Hebe Uhart entrevistada por Daniela Pasik