ayer falté a yoga porque me dolía todo el cuerpo. no me acuerdo qué movimientos hicimos el lunes como para sentir tanto dolor. me bajé antes del 15 y me fui a dormir una siesta. ayer también salieron los libros de poesía nuevos de Blatt, Charly Gradín y Godoy; quiero leerlos a los tres ya. ¿estarán mañana en La Usina? Otra cosa: mañana nos mudamos a una parte del edificio que es una especie de Pompidou hermoso. el predio en primavera se llena de luz y de orquídeas del aire. en invierno, es oscuro y húmedo como un bosque de Tim Burton. hoy vamos al Colón con dos compañeras del trabajo a escuchar a la Filarmónica de Buenos Aires. hace mil que no voy al Colón, creo que desde que tocó Spinetta. hace un mes que tengo una cartera cautiva en el 5 asec de Las Cañitas. me molesta que los taxistas no entiendan que los ciclistas somos nuevos actores en el gran ballet del tránsito porteño y mundial. tengo que ahorrar.
jueves, 29 de septiembre de 2011
miércoles, 28 de septiembre de 2011
lunes, 26 de septiembre de 2011
festival por la ley de indentidad de género
para que todas y todos podamos decidir por nuestras identidades, para ser lo que queramos ser. ¡A la diferencia la hacemos colectivamente! (VER DIBUJO ALUSIVO EN EL FLYER)
El mitín:
Proclamas x Belén Iannuzzi, Mariano Blatt y Cecilia Eraso
Canciones de Esteban García, Paula Trama y Mugre
Santiago Villanueva hace una intervención
¡Ojalá durara para siempre! Por lo menos esa noche...
También vamos a dibujar y movernos entre las sillas.
Especial estreno: llegaron las USIS (las pizzas de Usina, caseras y baratas). Nos vemos el viernes a la noche, no lleguen muy tarde. La dirección, por mensaje.
ayer en Purr, Sol Echevarría leyó este poema que me encanta de Beatriz Vignoli.
El bar de la estación de Valentín Alsina
Paisaje de desván de cosas inconclusas y ya viejas
arrumbadas sin orden.
La luz dorada de la tarde de verano
lo vuelve bello como una mano muerta.
El andén silencioso sin los trenes.
Tu Citroen estacionado afuera.
Si esto fuera una película francesa,
vendríamos huyendo de algo.
Nos sentamos en el bar casi desierto
por donde el tiempo hace veintiséis años que no pasa.
Las paredes son de un verde espeso, como en un óleo
y los espejos parecen aguas estancadas.
En el silencio antiguo, el tiempo se ahonda
y reconozco, en los bananeros iluminados por el sol
al otro lado de las vías de maniobras, un lugar de mi infancia.
La puerta del bar enmarca ese fragmento de otro tiempo
que aquí, al sur de todo, se ha conservado intacto.
Allá está la cortina de tiras de hule
de cuyas estrías guardo un recuerdo táctil.
Aquellas cortinas venían multicolores
y hacían "flap, flap, flap" cuando se las atravesaba
a gran velocidad y baja altura
siendo niños, sin una imagen que cuidar.
Ah, volver a ser así de leves.
Irnos de todo. Irnos de nuestras vidas.
Pagar todas las deudas y vender todo
y venirnos a vivir aquí y ahora,
de vacaciones por toda la eternidad
al presente que es nunca.
Mirás por la ventana como desde un tren.
Quizás estemos realmente huyendo de algo.
Tu cara blanca, dorada por la luz
es absoluta, como en un óleo de Hopper.
Hablar, decir "la luz", decir "Hopper", es arruinarlo todo.
En realidad, no deberíamos decir nada.
Sólo tenemos esto. El sol que cae.
Aquel edificio que lo tapa.
El bar de la estación de Valentín Alsina
Paisaje de desván de cosas inconclusas y ya viejas
arrumbadas sin orden.
La luz dorada de la tarde de verano
lo vuelve bello como una mano muerta.
El andén silencioso sin los trenes.
Tu Citroen estacionado afuera.
Si esto fuera una película francesa,
vendríamos huyendo de algo.
Nos sentamos en el bar casi desierto
por donde el tiempo hace veintiséis años que no pasa.
Las paredes son de un verde espeso, como en un óleo
y los espejos parecen aguas estancadas.
En el silencio antiguo, el tiempo se ahonda
y reconozco, en los bananeros iluminados por el sol
al otro lado de las vías de maniobras, un lugar de mi infancia.
La puerta del bar enmarca ese fragmento de otro tiempo
que aquí, al sur de todo, se ha conservado intacto.
Allá está la cortina de tiras de hule
de cuyas estrías guardo un recuerdo táctil.
Aquellas cortinas venían multicolores
y hacían "flap, flap, flap" cuando se las atravesaba
a gran velocidad y baja altura
siendo niños, sin una imagen que cuidar.
Ah, volver a ser así de leves.
Irnos de todo. Irnos de nuestras vidas.
Pagar todas las deudas y vender todo
y venirnos a vivir aquí y ahora,
de vacaciones por toda la eternidad
al presente que es nunca.
Mirás por la ventana como desde un tren.
Quizás estemos realmente huyendo de algo.
Tu cara blanca, dorada por la luz
es absoluta, como en un óleo de Hopper.
Hablar, decir "la luz", decir "Hopper", es arruinarlo todo.
En realidad, no deberíamos decir nada.
Sólo tenemos esto. El sol que cae.
Aquel edificio que lo tapa.
domingo, 25 de septiembre de 2011
mientras doy vuelta
las tostadas
a dos cuadras
estás tomando un café con leche
pienso en la proximidad.
pienso en la proximidad.
en mi casa, da el sol a la mañana
en la tuya, a la tarde
podríamos pasar las primeras en la mía
las segundas en la tuya
y a la noche hacer random de hogar
ver toda la nouvelle vague
todo kieslowski
todo el nuevo cine de alemania.
es demasiado teórico, dijiste
es demasiado práctico, dije
y puse el libro como un escudo
para protegerme de vos.
y puse el libro como un escudo
para protegerme de vos.
"Un escritor no es más que un ser humano preparado para clasificar esa información destinada a la nostalgia y editarla envasada en un recipiente idóneo -un relato, una novela- con el fin de provocar inquietud, odio, placer, terror, melancolía. Para cumplir ese deber, el acusado se entrena en el uso de la lengua. Lo que llaman inspiración en general se puede entender como acatamiento de órdenes".
Damián Ríos en "El perro del poema", 2004.
Damián Ríos en "El perro del poema", 2004.
martes, 20 de septiembre de 2011
lunes, 19 de septiembre de 2011
oído en el colectivo
"y si no te podés ir de vacaciones, te sacás un pase para las piletas de la costanera y a la noche vas al hipódromo. es como estar en mar del plata".
viernes, 16 de septiembre de 2011
un sueño obvio que tuve
aníbal fernández estaba nadando en una pileta grande, olímpica. venía la mujer, morocha, me decía, tomá, te lo dejo, yo aprendí francés, alemán, él no vio nada. aníbal fernández salía de la pileta y me pedía que lo ayudara con la toalla amarilla.
hoy, en el congreso al que estamos yendo con p, hablaron de los tipos textuales y de las comunidades lingüísticas, de la lengua base y de la lengua meta. después, almorzamos empanadas en un lugar mínimo en pueyrredón y guido, tenía una mesa larga de mármol, flores nuevas de colores, las empanadas riquísimas y bastante barato. volvimos a seguir escuchando expositores y en un recreo corto fuimos a la escalera a tomar sol. las tipas de la avenida alcorta están empezando a florecer. en mi casa, empezó a florecer la santa rita. ahora en la tele pasan "la batalla de la tablada", el cronista era nada más ni nada menos que daniel hadad con bigotes. la batalla d ela tablada por crónica tevé a la medianoche parece de fogwill.
martes, 13 de septiembre de 2011
¿Las drogas influyeron en tu escritura?
Puede ser, por ejemplo, en lo que escribí sobre Castaneda, que está en “Ensayos bonsái”. Yo sabía que el tema Castaneda no es muy “cool” y está mal visto desde un montón de lados, si bien en algún momento fue como un furor. Pero a mí no me importaba, y sentía que si a mí me importaba escribir sobre eso, tenía que hacerlo. Esa experiencia fue después de mis 21 años, durante el viaje que hice, después de estar meando y cagando en el piso, y viviendo en una choza en el Amazonas, y de vivir en La Paz, Bolivia, como un salvaje.
jueves, 8 de septiembre de 2011
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