jueves, 12 de marzo de 2009

notas de un diario de viaje de mi hermana

19 de enero 2009


En una duna en la noche de Cabo Polonio nos reíamos con risa de hembras de nuestras propias ocurrencias y de chistes repetidos. Lamentabamos que estuviese nublado y que así no podíamos ver el cielo estrellado.

-Me voy para el rancho- dije. Y la luna se asomó entre las nubes gigantes.

-Vos no te vas a ningún lado- dijo.

Así siguió transcurriendo la noche hasta que el frío venció las bolsas de dormir.


***

Como cuando veo a alguien con algo igual a lo que tengo puesto pero de otro color; como cuando voy a algún lugar y encuentro un objeto simil a otro mío de la infancia; como cuando en las caricaturas aparece por primera vez la versión femenina de algún personaje; así, exactamente así, me resulta la República Oriental.


***

-Mami, ¿qué hizizte en Uduguay?, pregunta Santino. Y hablando de la playa, del mar, del crepúsculo de un lado y de la salida la luna por el otro, de las ballenas muertas, de los pececitos y demás, le comento que los humanos podemos comer tiburones. Y Santino, con la sabiduría única de los niños, dice que a él le gusta mucho el atún, y pregunta: "¿Y cómo hazen? ¿meten al tibudón en una lata gigante?".

2 comentarios:

Shalena Mitcher dijo...

qué lindo que escribe tu hermana, también. Se parecen.

Belén dijo...

y es actrizzzz, como vos.