"Marqué la tarjeta a las cinco de la tarde y me sentí raro. Ya no volvería a la fábrica en calidad de empleado. La despedida de mi jefa y de mis compañeros no fue emotiva (y mucho menos ceremoniosa) porque tenía que regresar para cobrar mi liquidación, y todos sabíamos que, entonces, nos cruzaríamos al menos una vez más en el curso de nuestras vidas. Esa tarde la utilicé para flotar, para sentirme ligero. Compré un atado de cigarrillos negros y fui a la plaza Urquiza. Me senté sobre un banco hormigoneado a ver cómo un grupo de jubilados jugaba a las bochas. Igual que ellos, había dejado para siempre de trabajar. No pensé en el alquiler. No pensé. En nada. Me fui despojando lento, o precipitado tal vez, de ese estilo de preocupaciones. Lamenté no saber si volvería a escribir un poema, pero silencioso festejé haber dejado a un lado el mate cocido y las tostadas. A veces me viene ese gusto acartonado, me aquieta los labios. Empecé a lagrimear sin entender por qué. Me pareció difícil la alegría. Me hice una idea de la Buenos Aires proletaria, esa Buenos Aires que se mueve en las estaciones de trenes, mientras miraba a los viejos bochar. Prendí un cigarrillo y después otro y después otro. Me fumé el atado entero. Y me acordé de algo. Cuando tenía seis o siete años, mi hermana más chica, que entonces tenía dos (años), bailaba encima de una cajonera forrada en fórmica naranja. Mi hermana mayor, mi mamá y yo aplaudíamos y cantábamos para que siguiera bailando y nos reíamos. Sucedía casi todas las tardes, al volver del colegio. Si tuviera que elegir un momento para que se repitiera exacto y como en una proyección, a lo mejor elegiría ése."
Fragmento de "En la pausa", de Diego Meret, Mansalva (2009)
Premio Indio Rico de Novela. Jurado: Maria Moreno, Cozarinsky, Piglia
3 comentarios:
autocomment: la nouvelle es muy linda y me pone feliz porque diego es mi amigo de la facultad y lo quiero.
todas estabamos enamoradas de el por su belleza fisica, su inteligencia y su don. diego era el "escritor" entre nosotros.
diego se caso y tiene dos hijos hermosos y una mujer copada. ah! y dice que nunca se dio cuenta que tenia un sequito de chicas a sus espaldas.
nosotras no le creemos nada.
qué lindo todo.
el fragmento, el autocomment, y diego.
el diego es lo más.
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