martes, 13 de julio de 2010

el pasado tiene el gusto
de las frutas abrillantadas
que se encienden como luciérnagas
en los restos de pan dulce.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

ahhh
con razón no me gusta el pan dulce,
por las frutas abrillantadas.

Madame Lulu dijo...

pasado bonito

Belén dijo...

El pasado es como las frutas abrillantadas: no sabés si te gustan o no, pero las seguís comiendo. Besos, chicas.

alfonsina dijo...

diosito,
qué sensación me da leer esto.



sabés
que siempre pensé
que el pasado tenía sabor
a agua de azahar?

Barbara Scotto dijo...

qué buena justificación me diste! besy

luks dijo...

el poema bien.
el comentario sobre el pasado, mejor.