dijiste que
lo nuestro
podía ser como
una plantita,
crecer para allá,
trepar hacia los costados,
apoyarse en otra planta
para seguir estirandose,
un día amanecer
con flores, largar tallos.
dijiste lo de la plantita
y cuando te fuiste a la cocina
arranqué la Santa Rita
de raíz
la tiré por la ventana
para no perder el tiempo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario