martes, 31 de mayo de 2011

Ayer quería subir una foto al blog, ahora no me acuerdo qué foto era, pero Blogger no me dejaba. Y dudé entre volver a pegarla a fotolog o abrir un trumbl. Aunque en verdad no quiero dejar Blogger. En mi mente se hizo la ecuación siguiente: fotolog es el backup de Blogger, tuiter es el backup de Facebook, a cuento de que la semana pasada se cayó tuiter, cómo se va a caer tuiter. Imagino segundos de “estrés mórbido”, una categoría inventada por mí que viene a significar un estrés que, de tan condensado y expandido, te paraliza. Estrés mórbido en las oficinas de tuiter, a las que imagino en Barbados o un lugar por el estilo. Y en todos nosotros, que por dos horas no pudimos actualizar “me estoy comiendo una banana, soy re gorila” y así. Ayer iba a ir a la casa familiar de visita en bicicleta, pero el frío me hizo dudar.  Mejor que no fui en bici esta vez, me quedé charlando hasta tarde con mi mamá de una tía lejana que ahora tiene casi cien años y sigue alive y que en algún momento vivía en una casa chorizo en Constitución que tenía tres departamentos. El departamento del fondo se lo alquilaban a una cartonería y había ratas y el marido de esa tía era rengo, por eso usaba un zapato con una plataforma enorme para emparejar la altura. Ella era costurera y él no sé qué era. Pero la historia era tan sufrida que yo no podía parar de comer medialunas de la angussssstia que me generaba oírla. También me contó la historia de otro tío que se murió ¡cayendo por las escaleras en su silla de ruedas! Hay algo en mi familia muy creepy años 50.
Cuando se murieron mis abuelos y la casa ya había sido vendida (hablo ahora de otra casa, de la casa de mis abuelos en Belgrano), quedaban pocas cosas, casi ningún mueble, algo de vajilla, fuimos una tarde de otoño con mi mamá a buscar algunas tazas para mí, que recién me iba a vivir sola. Nos estábamos yendo con las tazas y los platos y otras "cosas Tata" cuando sonó el teléfono. Era esta misma tía que quería avisarnos que ella seguía viva. Bueno, ayer reafirmó su compromiso con la tierra. Dice que a Macri no lo votaría.

3 comentarios:

ana dijo...

me encanto esto

Belén dijo...

hola, ana. descubrí tu trumbl.

I. dijo...

Es genial