sábado, 7 de mayo de 2011

Estoy soñando muchas cosas: que Maradona y yo estamos de novios, y muy enamorados. Que Erica García me hizo un tatuaje de un pajarito en la espalda con unos detalles de pí pí pí alrededor del cuello y como no me gustó traté de sacármelo con un baño en la casa de alguien que no conocía, pero que era como la casa de mis abuelos paternos. Que como llegaba tarde a trabajar me daba una ducha en el colectivo, y mi hermana, que viajaba en el mismo colectivo, me decía pero te parece que da bañarte acá y yo le decía, con pudor, es que llego tarde. También soñé que encontrábamos, como generación, la “solución” de migrar a las provincias, donde la vida es más apacible y barata. Pero en el sueño aparecía un texto de un libro sobre adultos mayores que corregí que dice que la población mundial está envejeciendo y que en 30 años el 50 por ciento de la población mundial serán adultos mayores y que vivirán en zonas rurales, que son más económicas, pero con menos trabajo.