“La cárcel crea cuerpos retraídos, miradas bajas. El teatro les pide que hagan lo opuesto: abrir el cuerpo, levantar la mirada, mirar al compañero. Son propuestas revolucionarias en esos cuerpos. En la cárcel, cuanto más desapercibido pasás, mejor, y el teatro te pide que te muestres.” (clic)
1 comentario:
precioso
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