Las cuatro de la madrugada
Hora de la noche al día.
Hora de un costado al otro.
Hora para treintañeros.
Hora acicalada para el canto del gallo.
Hora en que la tierra niega nuestros nombres.
Hora en que el viento sopla desde los astros extintos.
Hora y-si-tras-de-nosotros-no-quedara-nada.
Hora vacía.
Sorda, estéril.
Fondo de todas las horas.
Nadie se siente bien a las cuatro de la madrugada.
Si las hormigas se sienten bien a las cuatro de la madrugada,
habrá que felicitarlas. Y que lleguen las cinco,
si es que tenemos que seguir viviendo.
De "Llamando al Yeti", 1957
Wislawa Szymborska (2 de julio de 1923 - 1 de febrero de 2012)
Hora de la noche al día.
Hora de un costado al otro.
Hora para treintañeros.
Hora acicalada para el canto del gallo.
Hora en que la tierra niega nuestros nombres.
Hora en que el viento sopla desde los astros extintos.
Hora y-si-tras-de-nosotros-no-quedara-nada.
Hora vacía.
Sorda, estéril.
Fondo de todas las horas.
Nadie se siente bien a las cuatro de la madrugada.
Si las hormigas se sienten bien a las cuatro de la madrugada,
habrá que felicitarlas. Y que lleguen las cinco,
si es que tenemos que seguir viviendo.
De "Llamando al Yeti", 1957
Wislawa Szymborska (2 de julio de 1923 - 1 de febrero de 2012)

4 comentarios:
Cuando son las 4 de la madrugada empiezo a pensar que tendría que estar durmiendo. No es que no me sienta bien. La verdad es que la madrugada entera me sienta bien. Pero hay momentos en que uno debe despertarse. Y, para eso, antes hay que dormir.
;o)
Ayer empecé un taller de poesía y cuando llegué tarde, estaban leyendo poemas de ella en una pizzería. A mí me tocó leer este :)
¿y te gustó el poema?
Sí, me gustó mucho. Y me gustó ese que dice "mi hermana no escribe versos"
Publicar un comentario