jueves, 2 de febrero de 2012

Las cuatro de la madrugada

Hora de la noche al día.
Hora de un costado al otro.
Hora para treintañeros.

Hora acicalada para el canto del gallo.
Hora en que la tierra niega nuestros nombres.
Hora en que el viento sopla desde los astros extintos.
Hora y-si-tras-de-nosotros-no-quedara-nada.

Hora vacía.
Sorda, estéril.
Fondo de todas las horas.

Nadie se siente bien a las cuatro de la madrugada.
Si las hormigas se sienten bien a las cuatro de la madrugada,
habrá que felicitarlas. Y que lleguen las cinco,
si es que tenemos que seguir viviendo.

De "Llamando al Yeti", 1957



Wislawa Szymborska (2 de julio de 1923 - 1 de febrero de 2012)


     

4 comentarios:

Circo Golondrina dijo...

Cuando son las 4 de la madrugada empiezo a pensar que tendría que estar durmiendo. No es que no me sienta bien. La verdad es que la madrugada entera me sienta bien. Pero hay momentos en que uno debe despertarse. Y, para eso, antes hay que dormir.
;o)

Anónimo dijo...

Ayer empecé un taller de poesía y cuando llegué tarde, estaban leyendo poemas de ella en una pizzería. A mí me tocó leer este :)

Belén dijo...

¿y te gustó el poema?

Anónimo dijo...

Sí, me gustó mucho. Y me gustó ese que dice "mi hermana no escribe versos"