El verano es música para animales
me despierto vestida de nadadora
y corro hacia el río
Todos duermen en poses indígenas
con brazos y rodillas lastimados
Yo tengo el pelo de barro, la mirada china
y el pulmón en un vaso de agua
El calor es mi amnesia predilecta:
Yo remadora, yo jugadora de póquer,
yo con un hacha y una máquina de hacer postales.
Al mediodía los aviones cortan el cielo en diagonal:
todos comen partes de vaca
y se besan a la sombra.
El pasto es la explanada de los perros
que retozan de la natación con los hocicos quemados
Yo tengo un libro y un tocado de toalla
para recitarles a las lanchas saltarinas
Con el sol rojo tarde, la casa es nuestra Vietnam:
todos oyen música en inglés y portan sus aerosoles
como soldados movidos por la fiebre
Yo dejo que los insectos me perforen
con sus verguitas afiladas por el sol
No hay ruido de televisores a la noche.
Lola Arias
me despierto vestida de nadadora
y corro hacia el río
Todos duermen en poses indígenas
con brazos y rodillas lastimados
Yo tengo el pelo de barro, la mirada china
y el pulmón en un vaso de agua
El calor es mi amnesia predilecta:
Yo remadora, yo jugadora de póquer,
yo con un hacha y una máquina de hacer postales.
Al mediodía los aviones cortan el cielo en diagonal:
todos comen partes de vaca
y se besan a la sombra.
El pasto es la explanada de los perros
que retozan de la natación con los hocicos quemados
Yo tengo un libro y un tocado de toalla
para recitarles a las lanchas saltarinas
Con el sol rojo tarde, la casa es nuestra Vietnam:
todos oyen música en inglés y portan sus aerosoles
como soldados movidos por la fiebre
Yo dejo que los insectos me perforen
con sus verguitas afiladas por el sol
No hay ruido de televisores a la noche.
Lola Arias
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