es un hermoso día de sol. y es el día en que mi abuela cumplía años. cuando se murió, seis días después de su cumpleaños, también fue un hermoso día de sol. es imposible que no haya sol si se trata de mi abuela Tata. fue la persona más vanguardista que conocí: comía donas en tugurios norteamericanos cuando aún ni se sabía qué era el fast food, descubría locales de ropa barata con mucha onda y siempre estaba arreglada. eran tan cool. mi dios. su preferido era el color rojo. cuando no quería cocinar de noche, le daba a mi abuelo Toni un té con leche y galletitas. cosía su ropa, cocinaba su comida, cuidaba sus plantas, me venía a buscar al jardín con una tita. mi deseo más hondo para todas las personas del mundo es que tengan en sus vidas a una Tata y también a un Toni. me gusta mirarla en una foto que tengo en mi casa: ella tocándole con su boca la trompa a Lucas, su perro coker . me gusta usar su ropa. cada vez que llevo puesto alguno de sus vestidos o de sus tapados me dicen qué lindo, de dónde es. y de dónde va a ser. de mi abuela Tata. cuando me mandaba alguna, su frase era "qué delicagada!". era muy austera, pero siempre tenía peinado de peluquería y las uñas perfectas. podría escribir horas sobre ella, que iba a misa todos los días, que le gustaban los jardines, que leía a Borges y el Martín Fierro, que su cuartito de cachivaches era Disneylandia, que tomaba mate con edulcorante. alguna vez lo haré. ahora mi abuela debe ser ondas en el aire o parte de otra galaxia o agua de un río. sueño seguido con su casa de la calle Cuba.
2 comentarios:
cuando hables más de ella, yo quiero leer
hola, fon!
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