swami sabio: aprendí de vos la sencillez de morir junto a tus hijos en una casa baja de Villa Urquiza, sin avisar, como un padre que oculta su dolor para que no "paniquiemos". te fuiste una noche de verano, amablemente, amorosamente. y te volviste polvo para regresar a la naturaleza, al río café con leche donde te espera un spinetta mayor, muñeca rusa. luis, fuiste inmenso, tu obra me atravesó el alma como una flecha. te acompaño con mis oraciones en el despegue hacia la luz, de donde viniste.