(…)
y el mar, bajo el latidos de los faros y el ruidos de las boyas
como campanas,
avanza como siempre, como si no fuera el mismo mar en el cual
las cosas que arrojamos están condenadas a hundirse
en el cual si giran y dan vueltas no es con voluntad
ni por conciencia.
De Observaciones, Marianne Moore
3 comentarios:
ah pero que bello y silencioso
como el mar.
wow, justo antes del pacifico loco.
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