martes, 8 de marzo de 2011

(…)
y el mar, bajo el latidos de los faros y el ruidos de las boyas
como campanas,
avanza como siempre, como si no fuera el mismo mar en el cual
las cosas que arrojamos están condenadas a hundirse
en el cual si giran y dan vueltas no es con voluntad
ni por conciencia.


De Observaciones, Marianne Moore

3 comentarios:

Pablo dijo...

ah pero que bello y silencioso

Belén dijo...

como el mar.

maji dijo...

wow, justo antes del pacifico loco.