sábado, 20 de noviembre de 2010

las paredes de un hotel de paso
con pocas estrellas
pintadas de celeste claro, gruesas,
de la década del 50
o de la edad de oro del sindicalismo
guardan un fin de semana
cerca del verano
un festival de música country
y un casamiento al lado del río
en el espejo enfrente de la cama
te veo, me ves
la manera hostil
que tenemos de querernos
afuera llueve
la ruta se enciende de verde
brotan vendedores de naranjas
debajo de sombrillas
sobre las banquinas
de la tierra por adopción
de Mónica y César.
hay unos fiordos
a dos horas de barco
no podría decirte
con claridad
la distancia
ni dónde comprar coronas
en esta ciudad
cuánto tardaríamos
en llegar corriendo
desde Oslo hasta Ushuaia
qué comida llevar
para el camino.
el sol del invierno no quema.
En tu cabeza todos los balnearios
a la noche son iguales
fuera de temporada pierden sus
características propias para ser todos
viviendas  arena  mar
el dibujo de un pueblo fantasma
tiene una única pizzería abierta:
una graciosa escena familiar
donde el hijo y la madre se pelean
por la música que tiene que sonar
y las casas están todas solas
las casas están todas solas


Paz Levinson

El temporal levantó los techos


El temporal levantó los techos,
cambió los ruidos del lugar,
barajó caras, pasos, nadie
levantó la mano. Pronto llegará el frío,
más vale reunir hojas para el fuego
antes de acariciar los bloques húmedos
o dibujar una cara en la arena de la plaza.
A la hora del fastidio y los despertadores
la noche guardará su música para el cuadro siguiente.
Nada más que el agua bajo los pies que me llevan
a ninguna parte.


jueves, 18 de noviembre de 2010

cine de barrio


Porque Villa Ortúzar tiene algo más que Policía Metropolitana.

Inventado antiguo

Va a tocar en la presentación. Escuchá

miércoles, 17 de noviembre de 2010

b: probaste cat chow?

n: no

b: nico, sos muy genial, te hago cualquier pregunta y la contestas

n: ah si, tengo eso

lunes, 15 de noviembre de 2010

cabecita de árbol

"El origen de las especies" sale en diciembre, por Pánico el Pánico. Con prólogo de Diego Meret e ilustraciones de Feli.

jueves, 11 de noviembre de 2010

martes, 9 de noviembre de 2010

oh, lector que estás en Japón, ¿quién sos?

lunes, 8 de noviembre de 2010

las arcadas de mi infancia

El sábado fuimos al Delta, a la casa de Marina. Había poetas, editores y perros.
Algunos se encontraron en Retiro e hicieron todo el viaje juntos; yo, fiel a los imprevistos de último momento, fui sola: de mi casa a la estación de tren Lisandro de la Torre, de ahí a la estación fluvial de Tigre, de ahí en lancha colectiva hasta el Rama Negra. Como entre que salía la lancha y mi arribo a Tigre tenía media hora, decidí comer un sándwich de queso solo en un bar de ahí. ¡Error! Y nota fundamental: no ingerir alimentos antes de subir a un medio de transporte marítimo o acuatico en general, porque todos sabemos que un rio no es un mar por mas revuelto que este. Entre arcada y arcada recordaba las arcadas de mi infancia en los caminos de Ushuaia. Las tenía tan incorporadas que bastaba con pedirle a mi padre que parara el sheep para bajar al costado de la ruta a devolverle materia orgánica a la tierra que me vio nacer. Leímos poesía al atardecer, nos asustamos por el vuelo bajo de los murciélagos, tomamos con madurez el hecho de que los perros se hayan comido las prepizzas de la cena, conversamos, escuchamos a los 107 Faunos, dormimos, nos despertamos, etcétera.








sábado, 6 de noviembre de 2010

viernes, 5 de noviembre de 2010

Durante un tiempo salí con un chico de Lobos y lo que más me gustaba de él era eso: que vivía en Lobos. Luego salí con un hombre de, ¿llamaríamos hombre a un sujeto que juega con playmóbiles a los 32 años?

miércoles, 3 de noviembre de 2010

a las 9 menos cuarto suena el despertador. una vez, dos, tres, cuatro, cinco, el gato se altera. lo apago. me levanto muy dormida, abro la ducha. la ducha: puede durar más de 30 minutos, 40, puede durar una hora. el agua es la felicidad. mientras me seco el pelo con la toalla y advierto que debería conseguir toallas nuevas antes de que éstas se desintegren, caliento agua para mate y dos tostadas de pan negro. prendo la radio, enciendo la computadora. leo diarios, chequeo mails. mate, mate, tostada, mate, mail, mate, mate, mate. hago la cama. me seco el pelo con secador, me pongo crema, me pongo las lentes de contacto, me pongo perfume, me pongo la cadenita del búho, me ato el pelo, me pongo la mochila, agarro la bicicleta. toma dos: meter la bicicleta en el ascensor sin dejar rastros en mi cuerpo. salgo del ascensor, saco la bicicleta, abro la puerta de la calle. ahora soy una bicivoladora feliz, saludo a los chinos del laverrap que también andan en bici y hacen las entregas: hola, chino; chau, chino; doblo por Matienzo hasta Libertador. Pampa, Libertador. Trazo una bicisenda mental. Le digo al chofer del 15 "qué me apurás, no ves que soy una bicicleta", respiro hondo, pedaleo, freno en los semáforos en rojo, soy una ciclista urbana que respeta las señales de tránsito. llego al trabajo sudada y colorada; el sol está muy fuerte, hay 30 grados hoy. cortaron la luz en el trabajo, somos 15 personas en el hall de entrada charlando y escuchando las canciones que toca un antropólogo forense en un piano donado. salimos al sol, nos sentamos debajo de un árbol, leemos, me acuesto, muerdo pastos, ¡qué ricos son los tallos! de repente la mente se dispara al 2002, un verano apacible en Posadas, la tierra roja, tereré, chapuzones, caminatas hasta Encarnación en búsqueda de telas y chucherías. el mundo es tan hermoso y extraño. a las dos de la tarde nos enteramos de que está Todorov haciendo la visita guiada.

lunes, 1 de noviembre de 2010

lectura, bebida, morfi y mosquitos


el que quiera venir avise y le paso las coordenadas secretas.