viernes, 8 de agosto de 2008

jueves, 7 de agosto de 2008

quisiera escribir un poema
sobre miami,
llevaría una camisa con palmeras
preferentemente naranja y amarilla
sería rubia platinada
y andaría en patines por la vereda
que no se llamaría vereda sino acera
me pasarías a buscar en un descapotable turquesa
vestido de al pacino
viviríamos en un motel con alberca
y usaríamos anteojos negros para no ver nada.

miércoles, 6 de agosto de 2008

quisiera escribir un poema
acerca de un campamento
de casas rodantes
en un camping con luces de colores
azules, rojas y amarillas,
con familias hippies
que comparten una larga mesa
de madera garabateada con flores,
los niños juegan entre ellos,
los padres cantan y bailan música country,
beben y se aparean, hasta que llega el día.

domingo, 3 de agosto de 2008

ya lo dijo Lennon,

la vida es aquello que te ocurre

mientras esperás al pibe de fibertel

y te arreglan el lavarropas.

number nine

number nine

number nine

number nine.

variaciones de olivia

1.

Se enciende y apaga,

es un tubo fluorescente gastado.

Se le deshilachan los ojos

en cintitas de agua.


Desde su cama contempla

la desolación del paisaje,

diversas perspectivas de la nostalgia:

bollitos de pañuelos de papel,

ceniceros,

luz,

el teléfono

que no sonará

en todo el día.

Y la noche. Y las paredes

sólo dicen lenguaje.


2.

Cuando duerme

le salen flores

del ombligo,

cantan pajaritos,

juegan,

liban el néctar.


Los insectos, calmos,

merodean las flores.


Se despierta.

Es la mañana.



A Olivia

le llueve la panza.


3.

En el cielo que aplasta la avenida,

nubes como ovejas,

cumulus nimbus,

presagian una tormenta de otoño.


Es verano.


El agua que cae en la taza,

las horas de lluvia,

la lluvia en la bañadera.

Olivia cambia de estación:

dulcificado

verá lo pasado

mañana.



4.

Recorta fotos de revistas:

sombreros, zapatos,

jovencitas de la China,

perfumes, agua de colonia Ciel, paisajes,

caminos con globos, actrices.


Las ordena en un collage

que hilvana con lana amarilla.

Hace una guirnalda.

El río sin orillas que la contiene

es el vértigo horizontal que la marea.


5.

Junta cajas de cartón

para guardar

libros,

tenedores,

manteles,

discos,

postales de cuando se mandaban postales de los viajes,

un pulóver rojo,

fósforos, una manta.


Saluda a sus vecinos,

cierra con llave,

arriba, abajo,

deja en la casa

lo que en la casa quedó.



6.

Camina en zigzag

por la ciudad anochecida.

Olivia es un terreno baldío.


Pone una cumbia,

tucu tún- tucu- uá uá uá- tucu tún,

la baila,

la canta con un desodorante

en el espejo.

tira papel picado,

hace trencito

con sus amigos invisibles.

Olivia es,

está,

parece,

resulta.


Olivia baila,

le sale el sol en la garganta.

sábado, 2 de agosto de 2008

si, ¿no?

un verano fui a visitar a una amiga que vive en bariloche. se murió mi abuelo cuando estaba allá, justo un día antes de mi cumpleaños (aunque aún sigo creyendo que mi familia fraguó la fecha para que no me sintiera taaaan mal), me intoxiqué con agua contaminada, me desmayé en la puerta del sanatorio san carlos, se perdió una turista alemana y conocí a un chico que estudiaba filosofía. era amigo de una amiga de mi amiga. nos conocimos en colonia suiza, una tarde en la playa. yo tomaba sol con una bikini colorada y él leía los premios, de cortázar. se acercó a hablarme con el pretexto de que en ese preciso momento, paula, la protagonista de la novela, se paseaba por el capítulo en bikini colorada.
a partir de ese día nos vimos todos los días de enero, con excepción de una noche: cuando fuimos con mi amiga j a una fiesta en un refugio de montaña en la que tocaba una banda de rock patética, vendían cerveza en vasos de plástico de un litro y mi amiga j, hincándose un chori y mezclando su perfume de 300 pesos con el olor del asado de dudosa procedencia, me dijo: "qué lipovetzky todo esto, ¿no?", y yo, nauseosa, intoxicada, le rogué que nos fuéramos a un lugar más aséptico ya que había peligro de lanzamiento.
hacíamos largas caminatas, andábamos en bici, cantábamos en fogones ajenos una que sepamos todos, hablábamos del idealismo de platón, de gramática latina, comíamos pizza y tomábamos cerveza. éramos verdaderos neohippies.
yo no quería que terminaran las vacaciones –él tampoco–. se había creado el microclima ideal, punto caramelo, del romance. había un detalle, el detalle de siempre: tenía novia.
las vacaciones terminaron, volvimos a buenos aires, extrañamente no nos cruzamos nunca en la facultad y eso que yo cogoteaba aulas, biblioteca, patio y bar. un buen día me llegó un mail de él. así fue que empezamos un diálogo ciberpunk. había terminado con su novia porque sssshoooo, era sssssssshoooo LA mujer.
nos vimos. me invitó a ver saraband, de bergman. típicamente snob. pero no importaba porque él, era ÉL. salimos del cine y fuimos a cenar. mientras esperábamos la comida me dijo: "tenés un problema con el sino". "¿perdón?", dije yo. "si, con el sino", dijo él. acto seguido sacó de su mochila toooodos los mails que le mandé marcados con resaltador amarillo y una fotocopia del capítulo dedicado al sino de la gramática de maría marta garcía negroni.
él, no era Él.

viernes, 1 de agosto de 2008

jueves, 31 de julio de 2008

yo no quiero volverme tan lorca

le pesan las cajas
sus cosas
los libros
se le caen
la lluvia
se lleva imanes
la moja
almohadas
espejos marcados
ventanas.

ella llega.

miércoles, 30 de julio de 2008

sábado, 26 de julio de 2008

y entonces me mirás fijo
a los ojos
fijo y seco
y me decís
que listo el pollo,
pelada la gallina
y yo te digo que no,
que no puede ser,
que soy vegetariana
y que sólo quería
que fueras mi sartre.

jueves, 24 de julio de 2008

gentilicio

cada vez que a mi amiga J le preguntan de dónde es, responde: "de bariloche", porque sostiene que "uno es del lugar de donde se siente parte".

yo hoy me siento danesa, ayer francesa con intermitencias del uruguay. cuando paso por la casa con escaleritas y jardín de la tintorería tokio obviamente me siento japonesa, casi una geisha. una vez me sentí del litoral.

no sé muy bien qué hacer con todo esto.

martes, 22 de julio de 2008

súper yo

tengo dolor de garganta, frío y sueño. tengo un sobrino que dice "madiposas pupadachas" y otro que se va a vivir a noruega. tengo facebook, blog, fotolog, celular. tengo una vela que me regaló pía por el día del amigo que le compró al chofer de la señora mirtha legrand. tengo que leer muuuuuchos libros para el posgrado. tengo una temporada de lost esperándome en la mesita del living (esa isla resultó más superpoblada que caballito). tengo ganas de tomar mate en el tigre en verano, tocando la guitarra y haciéndonos los hippies. tengo más ex novios que primos. tengo muchos primos. ¡tengo que llamar a mi prima feli antes de que para a su sexto niño! tengo ojeras y cama nueva. tengo que ir a comprar las cortinas para el living. tengo dos vestidos nuevos y dos bombachas a lunares nuevas; ellas me habían prometido la felicidad, pero yo tengo ausencia de onda en sangre en el día de la fecha. tengo citas aburridas y ése, ése, no me invita a salir. tengo que decidir qué hago con mi pelo: lo dejo crecer, lo rebano cual hare krishna y me voy una temporada al dojo de traslasierra a hacerme la zen un rato. tengo dos ahijados, lentes de contacto, medicina prepaga, cactus, un perfume japonés. tengo un aburrimiento supino, un mundo de sensaciones, el primero de almendra y el último de spinetta, berenjenas para cocinar a la noche, sombras en el techo de mi habitación que me asustan a la hora de dormir.

domingo, 20 de julio de 2008

equívoco

en mi trabajo suelo decir frases como:

–"la tenés agarrada, soltala, yo te aviso".

– "te la toqué un poquito"

–"ya termino... voy, voy...".

–"¿ya la pusiste?, avisame".

–"ahí, ahí".

y siempre hay algún compañero que no puede evitar la tentanción de caer en el lugar común, el chiste fácil. tinellizados.